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miércoles, febrero 4, 2026

Uno de cada cuatro estudiantes recibe clases particulares y gasta casi 100 euros al mes

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Inglés y matemáticas concentran la mayoría de las clases privadas, un gasto que amplía la brecha educativa entre familias

Uno de cada cuatro estudiantes en España recibe clases particulares, principalmente de inglés y matemáticas, con un gasto medio de 97 euros mensuales, una inversión que supone un mayor coste de oportunidad para las familias con menos recursos.

Así lo recoge el informe La educación en la sombra en la península ibérica, elaborado por el Observatorio de la Fundación La Caixa, que estima que el mercado de las clases privadas mueve en España más de 148 millones de euros al mes, lo que equivale a 1.480 millones de euros anuales.

Las matemáticas representan la segunda materia de mayor interés, con 1,5 millones de jóvenes de entre 6 y 18 años recibiendo apoyo extraescolar, mientras que el inglés se sitúa como la asignatura más demandada, al concentrar más de la mitad de las clases privadas.

Los datos proceden de una encuesta realizada a 2.500 hogares españoles con al menos un hijo cursando educación primaria, ESO, bachillerato o ciclos formativos en centros públicos.

Inglés y matemáticas, las materias más demandadas

Según el estudio, el 53 % del alumnado que recibe clases particulares lo hace en inglés, el 40 % en matemáticas y el 11,5 % en lengua, con una media de tres horas semanales.

El precio varía según la asignatura y la etapa educativa. Las matemáticas suponen el mayor gasto medio, con 108 euros al mes, y es en la educación secundaria donde se concentra una mayor asistencia a clases privadas, ya que uno de cada tres estudiantes recurre a este refuerzo.

España frente a Portugal

El informe compara la situación española con la portuguesa y concluye que el recurso a clases particulares es más habitual en España, donde alcanza al 25 % del alumnado, frente al 20 % en Portugal.

Sin embargo, el gasto medio mensual es más elevado en Portugal, con 126,4 euros, casi 30 euros más que en España, pese a que el número de horas semanales es similar. Esta diferencia se explica, en parte, porque en Portugal el 42 % del alumnado recibe clases individuales, frente al 35 % en España, una modalidad más costosa.

En ambos países predominan las sesiones grupales, que representan alrededor del 60 % en España y el 50 % en Portugal, y la mayor incidencia se da en la educación secundaria superior.

Desigualdades y brecha educativa

El informe subraya que las clases de matemáticas mantienen un peso destacado en ambos territorios, una situación que los expertos vinculan a la elevada competencia para acceder a estudios de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Además, advierte de que la concentración de clases privadas en los cursos con exámenes decisivos refleja que las familias priorizan este apoyo en etapas clave para el acceso a la educación superior, lo que puede ampliar las desigualdades educativas, ya que el acceso depende en gran medida del nivel de ingresos.

La proporción de estudiantes que recibe clases particulares aumenta con una mejor situación económica. En España pasa del 23,1 % al 25,6 %, mientras que en Portugal sube del 17,9 % al 25,9 %, un fenómeno que, según el informe, “puede contribuir a aumentar la brecha en los resultados académicos”.

De hecho, el 24,4 % de los hogares portugueses no recurre a estas clases porque resultan demasiado caras, mientras que en España la razón principal para apuntarse es la necesidad de apoyo extra, aunque el coste económico figura como la segunda causa para no hacerlo.