La Comunitat Valenciana tuvo en 2024 una de las tasas más bajas de altas hospitalarias de España

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La Comunitat Valenciana registró en 2024 un total de 10.096 altas hospitalarias por cada 100.000 habitantes, una cifra ligeramente inferior a la media nacional, en un contexto de aumento general de ingresos y cambio en las principales causas de hospitalización.

La Comunitat Valenciana registró en 2024 una tasa de 10.096 altas hospitalarias por cada 100.000 habitantes, una cifra que se situó ligeramente por debajo de la media nacional, fijada en 10.189. Este dato la colocó entre las autonomías con menor presión de ingresos en comparación con otros territorios, de acuerdo con la encuesta de morbilidad hospitalaria correspondiente a ese año.

En el contexto estatal, las tasas más bajas de altas se concentraron en Melilla, con 5.588 altas por cada 100.000 habitantes, y Ceuta, con 6.457. Entre las comunidades autónomas destacaron también las cifras reducidas de Andalucía (8.248), Canarias (8.342) y Castilla-La Mancha (8.513). En el extremo opuesto, Asturias presentó la tasa más elevada, con 11.749 altas, seguida muy de cerca por Cataluña (11.434), País Vasco (11.428) y Aragón (11.170), lo que evidencia una notable variación territorial en la utilización de los recursos hospitalarios.

Cambios en las principales causas de ingreso

En 2024, las enfermedades del aparato digestivo se consolidaron por segundo año consecutivo como la primera causa de hospitalización en España. Los ingresos por este motivo aumentaron un 3,2 % respecto a 2023, hasta alcanzar los 630.967 casos. Este crecimiento refuerza el peso de las patologías digestivas en la actividad hospitalaria y su impacto sobre las listas de espera y la organización de los servicios especializados.

En paralelo, las enfermedades infecciosas y parasitarias, entre las que se incluye la covid-19, fueron el grupo que más redujo sus hospitalizaciones, con un descenso del 5,8 % hasta los 185.710 ingresos. Este retroceso refleja la menor presión directa de la pandemia sobre los hospitales y un cambio en el perfil de los pacientes ingresados, con un peso creciente de patologías crónicas y degenerativas frente a los procesos agudos infecciosos.

En conjunto, la encuesta de morbilidad hospitalaria recoge que en 2024 se produjeron 4.979.678 ingresos en los hospitales españoles, un 2,3 % más que el año anterior. Es decir, aunque algunas causas concretas de hospitalización bajaron, el número total de pacientes atendidos en régimen de ingreso siguió aumentando, lo que supone una demanda asistencial creciente para el sistema sanitario.

Las enfermedades del sistema respiratorio pasaron a ocupar el segundo lugar como causa de ingreso, con un incremento del 7,4 % y un total de 619.809 hospitalizaciones. De este modo desbancaron a las enfermedades del sistema circulatorio, que quedaron en tercer lugar pese a registrar también un aumento, del 2 %, hasta las 599.636 altas. El ascenso de los problemas respiratorios en la clasificación indica un mayor peso de patologías como bronquitis, neumonías u otras enfermedades pulmonares, que exigen ingresos frecuentes y, en muchos casos, estancias prolongadas.

Por detrás se situaron las lesiones y envenenamientos, con 478.554 ingresos y una subida del 2,5 %, así como los tumores, que sumaron 468.800 hospitalizaciones, un 2 % más. A estas categorías les siguieron las enfermedades del aparato genitourinario (388.299 ingresos, un 2,1 % más), las del aparato músculo-esquelético y tejido conectivo (375.434, con un incremento del 6 %) y las relacionadas con el embarazo y el parto, que alcanzaron las 359.116 altas, en este caso con un ligero descenso del 0,8 %.

Tras estos grupos se colocaron las enfermedades infecciosas y parasitarias, con 185.710 ingresos y la mencionada caída del 5,8 %, una de las reducciones más significativas del conjunto de diagnósticos. Cerrando la lista se encuentran las enfermedades del sistema nervioso, que registraron 129.324 ingresos y un aumento del 5,4 %, y los trastornos mentales y de comportamiento, con 124.446 altas y una subida del 1,5 %. Estos datos apuntan a un crecimiento sostenido de problemas neurológicos y de salud mental que requieren ingreso hospitalario, aunque su peso total siga siendo menor que el de otros grandes grupos diagnósticos.

En cuanto a la forma de acceso, el 62,8 % de las altas hospitalarias de 2024 se produjeron a través de ingresos urgentes. Esta proporción muestra que la mayoría de los pacientes llegó al hospital por episodios que no pudieron posponerse ni tratarse en otros niveles asistenciales, lo que condiciona la planificación de guardias, camas disponibles y recursos humanos.

Respecto al perfil por sexo, algo más de la mitad de los 4.979.678 ingresos correspondió a mujeres, con un 51,2 %. No obstante, si se excluyen las altas vinculadas a embarazo, parto y puerperio, el porcentaje femenino se sitúa en el 47,4 %. Esta diferencia pone de manifiesto el peso que tienen los procesos obstétricos en la estadística de hospitalizaciones de las mujeres, frente a patologías comunes a ambos sexos.

La estancia media por ingreso fue de 7,9 días en 2024, lo que supone 0,2 días menos que el año anterior. Esta ligera reducción apunta a una mayor rotación de camas y a una posible mejora en la gestión de altas y en la atención ambulatoria posterior. Sin embargo, la duración del ingreso varió de forma apreciable según el tipo de hospital: en los centros públicos la estancia media se situó en 7,5 días, mientras que en los privados alcanzó los 9 días, lo que sugiere diferencias en casuística, complejidad de los pacientes o protocolos de manejo clínico.

Los ingresos más prolongados correspondieron a los trastornos mentales y de comportamiento, con una estancia media de 55,4 días. A continuación se situaron las hospitalizaciones por enfermedades infecciosas, con 9,4 días, las enfermedades circulatorias, con 8,5 días, y las lesiones y envenenamientos, con 8,2 días de media. Estas cifras evidencian que ciertos procesos, por su complejidad o por la necesidad de supervisión prolongada, consumen una parte significativa de los recursos de hospitalización.

En el extremo contrario, las estancias más breves se registraron en los ingresos relacionados con el embarazo y el parto, con una media de 3 días, así como en las patologías músculo-esqueléticas, con 4,7 días. Se trata de procesos en los que la recuperación suele ser más rápida o se apoya en una mayor continuidad asistencial fuera del hospital, lo que facilita una alta más temprana.

Por grupos diagnósticos y en cuanto a las enfermedades del aparato digestivo, que fueron la principal causa de ingreso en el conjunto del país, las mayores tasas de morbilidad hospitalaria se localizaron en Castilla y León, con 1.655 altas por cada 100.000 habitantes, seguida de Aragón, con 1.482, y La Rioja, con 1.474. Estas diferencias territoriales apuntan a un impacto especialmente notable de las patologías digestivas en estas comunidades, tanto en términos de número de pacientes como de presión sobre los servicios hospitalarios especializados.


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