Belén Navarro, concejala del PP en Vallanca (Valencia), ha pedido disculpas por los insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un mitin celebrado en Teruel. En un comunicado, ha reconocido que sus palabras fueron inapropiadas y que no estuvieron a la altura del respeto que debe presidir el debate político.
El incidente se ha producido al inicio del acto de campaña del PSOE, cuando Navarro ha interrumpido el arranque con un grito de ‘hijo de puta’ dirigido al presidente. La organización la ha expulsado de inmediato del recinto y los asistentes han respondido con aplausos hacia el líder socialista. Sánchez ha pedido calma y ha sostenido que quien recurre al insulto carece de argumentos y de propuestas que ofrecer a la ciudadanía, con el fin de evitar que el enfrentamiento verbal desviara el foco del acto.
Disculpas y rectificación
En su mensaje, la concejala ha explicado que, de manera espontánea, pronunció unas palabras que no debió decir. ‘Fueron inapropiadas y no están a la altura del respeto que debe presidir el debate político, incluso en contextos de confrontación y discrepancia‘, ha señalado.
Navarro ha pedido ‘disculpas de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes, por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización’. Ha subrayado además que ‘la crítica política es legítima‘, pero ‘el insulto, no‘.
‘Asumo plenamente la responsabilidad por lo ocurrido y lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia’, ha manifestado, antes de trasladar su ‘compromiso personal de mantener, en todo momento, un tono acorde con la responsabilidad pública que implica participar en el debate político’.
Con esta rectificación, la edil ha buscado contener el impacto de un episodio que se ha producido en plena campaña, cuando el tono y las formas pueden marcar la conversación pública. La expulsión inmediata y los aplausos posteriores han evidenciado el rechazo del público a los exabruptos y la voluntad de que un incidente no eclipse el contenido del acto. Con sus disculpas, Navarro ha tratado de cerrar el episodio y de alinear su conducta con los estándares de respeto que su propio partido reivindica en el debate institucional.
Reacciones del PSPV y exigencias al PP
Desde el PSPV-PSOE han calificado de ‘indecente e intolerable que una concejala del PPCV acuda a insultar a Pedro Sánchez a un mitin en Teruel‘. Han reclamado una respuesta sin matices: ‘Esto exige una condena inmediata y sin ambigüedades, de lo contrario se convertirán en cómplices’, y han advertido de que ‘no podemos normalizar el insulto y las agresiones verbales‘.
La secretaria general del socialismo valenciano, Diana Morant, se ha pronunciado en X y ha señalado que ‘acudir un domingo a un mitin de otro partido político para insultar al presidente del Gobierno es bochornoso‘; ha pedido que se deje de ‘convertir el ataque y la agresión verbal en estrategia política‘ y ha considerado que si el PP ‘no corta esto de raíz, es porque lo ampara’.
También se ha pronunciado la secretaria de Organización del PSOE, Receba Torró, quien ha destacado que han pasado ‘unas horas‘ desde que se ha conocido que quien ha insultado al presidente es una concejala del PP y se ha preguntado ‘a qué esperan‘ los dirigentes del partido para condenar los hechos y expulsarla.
Por su parte, la secretaria de Igualdad del PSOE y delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha denunciado que ‘la polarización es asimétrica y ya está traspasando todos los límites‘ y ha manifestado que ‘reventar un acto democrático es violencia política‘. A su juicio, ‘si el PP no reacciona con contundencia, estará dejando claro en qué lado de la línea ha decidido situarse’, y ha pedido a los populares ‘que dejen de avergonzarnos‘, subrayando que ‘las valencianas y valencianos somos mucho mejor que ellos‘.
Desde el PSPV-PSOE de la Serranía y el Rincón de Ademuz han exigido ‘la inmediata dimisión‘ de la concejala por ‘cruzando todas las líneas del respeto democrático y de la convivencia institucional’ y han pedido al PP ‘una condena inmediata, clara y sin ambigüedades de estos hechos’. En un comunicado han subrayado: ‘Se trata de un cargo público que, con su comportamiento, degrada la política y lanza un mensaje peligroso a la sociedad. El insulto, la agresión verbal y la crispación no pueden ni deben normalizarse, y mucho menos cuando proceden de representantes electos’.
Para el secretario general del PSPV-PSOE de la comarca, Ramiro Rivera, ‘lo ocurrido en Teruel no es una anécdota ni un exceso verbal. Es una falta de respeto intolerable a las instituciones democráticas y a la ciudadanía. Quien insulta de esta manera no puede representar a nadie’.
El hecho ha adquirido relevancia añadida porque la protagonista del incidente es un cargo público con responsabilidades en un municipio cercano a Teruel. Vallanca se sitúa en el Rincón de Ademuz, en la provincia de Valencia, a unos 50 kilómetros de la capital turolense, y cuenta con 128 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística de 2025. La proximidad geográfica y el contexto de campaña ayudan a explicar por qué un episodio ocurrido al inicio de un mitin ha derivado en una cascada de reacciones y en la exigencia al PP de una condena expresa y de posibles medidas disciplinarias.

