El Sindicat d’Habitatge de València (SHV) hace una convocatoria contra el desahucio de Soledad y su hijo en el barrio de Benicalap.
El próximo jueves 5 de febrero a las 8h de la mañana, el Síndic d’Habitatge convoca una concentración en la calle Garbí, n.º 18 para tratar de parar el tercer intento (segundo en puerta) de desahuciar a Soledad, una mujer que sufre una enfermedad grave y que no tiene ninguna alternativa residencial.
El propietario del inmueble posee varios terrenos y otra vivienda en Teruel de la cual obtiene una renta. Su actitud frente a la situación de Soledad ha sido de total acoso. Ha estado presionando a la locataria para mostrar el piso y ponerlo en venta, llegando a personarse con un hipotético comprador sin el permiso de Soledad para tratar de entrar en la casa. La situación de acoso reiterado provocó en la familia una situación de inseguridad total, y el incorrecto asesoramiento de un abogado hizo que Soledad dejara de pagar el alquiler.
El SHV puede confirmar que en 2024 empieza un procedimiento por impago de alquiler contra la locataria, el cual se para gracias al escudo social y el informe que valida su situación de vulnerabilidad. Al reactivarse de nuevo al caso, desde juzgados se le niega la representación jurídica y tampoco puede actualizar su situación de vulnerabilidad.
El segundo lanzamiento es paralizado el pasado 16 de enero en la puerta gracias a la movilización de decenas de personas convocadas por el SHV y el mismo vecindario de Benicalap, que ha mostrado un apoyo firme y solidario hacia Soledad. La acción colectiva consiguió aplazar el lanzamiento hasta el próximo 5 de febrero.
Soledad, trabajadora de la limpieza, con un salario que apenas permite cubrir las necesidades básicas, trata de superar un cáncer y ha atravesado un ERTE sin dejar de cumplir, en la medida de lo posible, con el pago del alquiler.
Aun así, se enfrenta a un desahucio sin alternativa residencial. Ella ha demostrado reiteradamente su voluntad de regularizar la situación, llegando a abonar las cantidades debidas y proponiendo soluciones como pagar la deuda o asumir una subida del alquiler asumible para ella.
El SHV denuncia que la situación de Soledad es parte de una problemática que muchas trabajadoras sufren de manera sistemática en la actualidad: que la vivienda es un negocio y que las instituciones políticas y jurídicas ponen por encima el derecho a hacer este negocio que el derecho a tener un techo. Exponen como en ningún caso se ha podido garantizar la continuidad de la moratoria antidesahucios, dejando en peligro inminente de quedar en la calle a 60.000 familias en todo el Estado. Que, a pesar de ser una medida insuficiente porque en ningún caso se habían parado todos los desahucios, su derogación solos se puede entender como un nuevo ataque a las condiciones de vida de la clase trabajadora para asegurar el beneficio rentista.
Por eso, el SHV hace un llamamiento a la organización, a la solidaridad de clase y la movilización para paralizar el próximo intento de desahucio el día 5 de febrero a las 8:00 y de la mañana.

