La Conselleria de Agricultura ha reforzado en la provincia de València las medidas de prevención y control del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV), una enfermedad que puede provocar pérdidas de producción y calidad en cultivos muy extendidos en el territorio, especialmente limoneros, limas y naranjo amargo.
Las actuaciones se han trasladado al sector citrícola en una reunión en la que se ha detallado el refuerzo de la vigilancia en campos de cultivo y jardines privados, el seguimiento de los insectos que pueden transmitir el virus y la inmovilización cautelar de viveros afectados como medidas clave para evitar su propagación.
El secretario autonómico de Agricultura, Vicente Tejedo, ha señalado que, ante la falta de certezas sobre el impacto real del virus en las zonas productoras, la Comunitat Valenciana ha optado por activar medidas preventivas tanto en el campo como en el sistema viverístico, reforzando las prospecciones y el control del material vegetal.
En el encuentro también se han expuesto los resultados de las inspecciones realizadas hasta ahora en la Comunitat Valenciana y las actuaciones coordinadas con otras comunidades autónomas y con el Ministerio de Agricultura. Además, se ha subrayado el trabajo conjunto entre el Servicio de Sanidad Vegetal y el IVIA para desarrollar nuevos métodos de diagnóstico más rápidos y eficaces.
Un virus en observación
El CYVCV no está considerado un patógeno de cuarentena en la Unión Europea, aunque desde finales de 2022 forma parte de la lista de alerta fitosanitaria europea. Puede afectar también a naranjos y mandarinos sin síntomas visibles, lo que dificulta su detección y favorece su expansión si no se controla.
Los estudios científicos apuntan a que el virus se transmite por pulgones y mosca blanca, así como mediante injertos o herramientas de poda contaminadas, por lo que la Generalitat insiste en la importancia de la prevención y la detección temprana.

