La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha devuelto la imagen del Cristo Yacente a la iglesia de San Jorge Mártir de Paiporta tras completar su restauración, después de los daños sufridos por la DANA de octubre de 2024.
La consellera Carmen Ortí se ha desplazado hasta el templo para asistir al retorno de la obra y ha destacado el valor simbólico y patrimonial de esta intervención dentro del conjunto de actuaciones impulsadas tras la riada. Según ha señalado, aunque el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+i) ya había restaurado previamente tres imágenes procedentes de Picanya, esta es la primera pieza de Paiporta que regresa completamente recuperada.

La actuación se enmarca en la segunda fase de intervención sobre el patrimonio escultórico afectado por la dana de 2024. El regreso del Cristo Yacente, además, coincide con la cercanía de la Semana Santa, lo que refuerza su dimensión emocional y religiosa para el municipio.
Una obra muy ligada a la identidad de Paiporta
La vuelta de la imagen supone un paso destacado dentro del proceso de recuperación de las piezas patrimoniales dañadas por las inundaciones en Paiporta y Picanya. Para la Generalitat, esta restitución representa también una muestra del compromiso institucional con la protección del patrimonio cultural valenciano.
Cuando la escultura fue recibida en el IVCR+i, el 25 de julio de 2025, presentaba un estado muy deteriorado por los efectos del barro y la suciedad acumulada tras la riada. La imagen estaba completamente cubierta por una densa capa de lodo, con importantes depósitos en pliegues y cavidades.
Pese a ello, la estructura de madera apenas mostraba daños de gravedad, salvo una pequeña pérdida volumétrica en una falange de la mano derecha. También se detectaron pérdidas puntuales de película pictórica y una zona de descohesión del estrato pictórico en el muslo derecho.
Un proceso de restauración en varias fases
La intervención comenzó con una completa documentación fotográfica y con estudios fisicoquímicos destinados a identificar los materiales de la escultura. Además, se realizó un escaneado 3D antes y después de la restauración para dejar constancia precisa del estado de la obra y del resultado final.
La limpieza fue la fase más compleja del proceso. Primero se llevó a cabo una limpieza mecánica para eliminar los depósitos de suciedad más densos y adheridos. Después, se realizó una segunda limpieza fisicoquímica para retirar los restos sin dañar la policromía.
Los trabajos incluyeron también la consolidación del estrato pictórico en las zonas afectadas, así como la reintegración volumétrica de la pequeña pérdida localizada en la falange de la mano derecha.
Posteriormente se estucaron las pérdidas de película pictórica y se abordó la reintegración cromática en dos fases: una primera de entonado con colores al agua y una segunda de retoque con colores al barniz. El proceso concluyó con la aplicación de un barnizado puntual con una resina sintética estable de bajo peso molecular.
Recuperación patrimonial tras la dana
La restitución del Cristo Yacente se convierte así en uno de los hitos de la recuperación patrimonial tras la dana y en una imagen especialmente significativa para Paiporta en vísperas de la Semana Santa.




