José Manuel Cuenca, exjefe de Gabinete del expresident valenciano Carlos Mazón, ha defendido ante la comisión investigadora del Congreso que el mensaje ‘de confinar, nada‘ dirigido a la entonces consellera de Emergencias, Salomé Pradas, fue una reflexión y no una orden.
Ha recalcado que no impartió instrucciones a quienes gestionaban la DANA del 29 de octubre de 2024 en la Comunidad Valenciana.
Cuenca ha comparecido de nuevo ante el órgano parlamentario que analiza la gestión de aquella tragedia. Según su relato, la conversación con Pradas se produjo cuando ella planteó la posibilidad de decretar un confinamiento ante la gravedad de la situación, y él respondió con una valoración personal que, sostiene, no tenía carácter ejecutivo.
Una opinión, no una orden
El exalto cargo ha insistido en esa línea: ‘ Yo no le di ninguna orden ni ninguna instrucción aquella tarde a ningún miembro que estuviera al frente de la emergencia’. En su versión, ese ‘no confinar‘ equivalía a expresar un criterio en un intercambio de impresiones, sin capacidad para obligar ni para modificar decisiones operativas.
La precisión cobra relevancia porque la comisión intenta deslindar si existieron indicaciones políticas que condicionaran medidas como el confinamiento. Cuenca ha presentado su frase como un comentario no vinculante que debía ser ponderado por quienes tenían la responsabilidad directa de decidir, a la vista de la evolución del episodio y de la información disponible en tiempo real.
Momento de máxima tensión
El contexto que describe apunta a un momento de máxima tensión, con propuestas sobre la mesa en un escenario cambiante.
De ahí que su defensa subraye la distinción entre dar una orden y trasladar una reflexión: la primera implica una instrucción formal dentro de la cadena de mando; la segunda, una opinión que no altera por sí sola el procedimiento ni sustituye el criterio técnico.
Con su declaración, Cuenca ha buscado despejar la interpretación de que desde el entorno del entonces president se frenasen decisiones de confinamiento.
Ha sostenido que cualquier decisión correspondía a los responsables de la emergencia y que su intervención se limitó a aportar una visión sobre la conveniencia de esa medida en aquel momento, sin trascender el ámbito de una conversación política en plena crisis.


