La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 49 años en Albal por presuntamente robar y agredir a dos personas en el interior de la vivienda donde residían ilegalmente, en un edificio en el que la mayoría de los pisos están ocupados. El arrestado ha ingresado en prisión y se le atribuyen delitos de robo con violencia, allanamiento de morada, amenazas, coacciones y tenencia ilícita de armas.
Según la investigación, los hechos se remontan a finales de enero, cuando las víctimas accedieron a una vivienda tras abonar 2.000 euros a la persona que residía anteriormente en el inmueble. Otro vecino del mismo edificio, que también ocupaba ilegalmente una vivienda, les exigió dinero al considerar que tenía derecho sobre el piso y les amenazó con expulsarlos.
Las amenazas fueron en aumento. El sospechoso comenzó a golpear la puerta del domicilio y forcejeó para intentar acceder mientras esgrimía un revólver que llegó a accionar sin que se produjera el disparo. En un primer momento, la víctima consiguió cerrar la puerta, pero el agresor logró entrar posteriormente por el patio de luces, tras romper la ventana de la cocina.
Una vez dentro, volvió a apuntar con el arma y exigió de nuevo el pago. La víctima forcejeó con él con la ayuda de su madre, que también se encontraba en la vivienda. Tras el enfrentamiento, el agresor abandonó el lugar.
Al día siguiente, madre e hijo regresaron para recoger sus pertenencias y comprobaron que la puerta había sido forzada y que faltaban diversos efectos personales valorados en 2.000 euros.
Tras la denuncia, agentes del Equipo de Policía Judicial de Alfafar iniciaron las pesquisas que permitieron identificar al presunto autor. El 11 de febrero practicaron la entrada y registro en su domicilio, donde localizaron los objetos sustraídos, el arma utilizada y cartuchos compatibles.
Durante el registro también hallaron prendas de uniformidad del Cuerpo Nacional de Policía, pasamontañas y dispositivos de transmisión que, según la investigación, podían emplearse de forma fraudulenta para simular funciones policiales.
Las diligencias han sido remitidas al órgano judicial competente, mientras que los efectos recuperados han sido devueltos a sus propietarios.



