domingo, 21 julio 2024

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Vicente Mompó: ‘La Diputación debe ser una institución en sí misma y no un simple un cajero automático de otras’

El presidente de la Diputación de València aborda con Actualidad Valencia la relación con sus socios, las primeras medidas de su gobierno, la polémica con la lengua o sí habrá o no Fondo de Cooperación Municipal

Vicente Mompó es desde hace ochenta y tres días el presidente de la Diputación de València. Alcalde de Gavarda, municipalista convencido y con clara vocación de servicio público pese a que suene demasiado romántico. Con paso firme, como en el pasodoble, que tanto le apasiona, inició las negociaciones con Ens Uneix para formar gobierno. Confió desde el primer día pese a que muchos lo tratarán de ingenuo. Ahora, desde la madre de todos los ayuntamientos intentará llegar a acuerdos con todos los partidos sin importar los colores, y si hace falta cerrando el trato con un almuerzo como “buen valenciano”.

Mompó aborda con Actualidad Valencia sus primeros días al frente de la Diputación, como fueron las negociaciones con sus socios de gobierno, cuáles serán las principales líneas de esta legislatura, sí habrá o no Fondo de Cooperación Municipal, cuál es su posición respecto a la polémica de la lengua y el cambio de acento de València, y hasta que punto converge con todas las decisiones que llegan desde el edificio de enfrente, el Palau de la Generalitat.

Pregunta: Más de dos meses al frente de la Diputación de València, ¿qué balance hace de los primeros días?

Respuesta: Hacer balance de uno mismo siempre es un poco complicado, pero bien, estoy contento de poder contribuir a cambiar la institución. Llevamos unas legislaturas, que yo también he vivido como alcalde, donde se estaba intentando quitar importancia a la Diputación y que fuera más un ayudante de nuestros pueblos y de la Generalitat que una institución en sí misma. Esta legislatura tenemos un difícil trabajo a la vez que bonito de volver a situar a la institución en el lugar que se merece. 

P: ¿Se veía presidente de la Diputación algún día?

R: Al final queda mal decir que sí cuando nos preguntan y yo no me considero una persona arrogante o prepotente, pero tampoco me gusta usar la falsa modestia. Si no me viese como presidente de la Diputación no tendría sentido que hubiese escalado a la presidencia del partido y me hubiese convertido en portavoz. Una persona que está de portavoz en la oposición aspira algún día a ser gobierno y por tanto, presidente. 

P: ¿Qué fue lo primero que hizo cuando llegó al despacho de la institución?

R: En campaña ya dije que el día de antes de ser presidente ya intentaría quitar todas las subvenciones a las entidades que no pelearan por lo nuestro. 

P: ¿Y cuáles son estas entidades?

R: Entidades que en sus estatutos ya dejan muy claro que quieren trabajar por unos Països Catalans o países imaginarios que no existen y que se denominan por formas que no recoge nuestro Estatut. Eso también lo he dicho siempre, yo no soy contrario a ninguna comunidad autónoma, no tengo odio por ninguna autonomía ni por el norte ni por el oeste ni el sur, pero como institución valenciana, tenemos que defender lo nuestro que para defender lo otro ya están los otros. Así pues, una primera medida era ayudar a las instituciones que pelearan por lo valenciano. 

“Más allá de los nombres rimbombantes de la izquierda, hay que acabar con la lacra de la violencia de género”

P: Has hablado de cambiar cosas en la Diputación y hacer las cosas mejor, pero ¿continuará con alguna medida aprobada por el anterior gobierno provincial dirigido por Toni Gaspar?

R: Seguro que sí, no me he parado a pensarlo, pero yo no soy un político que cambie las cosas por cambiar. Lo importante no es el presidente ni las personas, sino lo importante es la institución.

Sobre las cosas que se estaban haciendo bien… la institución ayuda a los pueblos y hay que continuar haciéndolo. Cualquier ayuntamiento siente que la Diputación es la madre a la que acudes cuando necesitas alguna cosa, hay que continuar haciéndolo, pero sin obviar que es una institución en sí misma y no simplemente un cajero automático de otras. 

Sí que tenemos claro que se tiene que desburocratizar mucho esta institución, no puede ser que los pueblos dejen ejecutar subvenciones que llegan de la Diputación porque prácticamente es imposible y una odisea para los ayuntamientos, sobre todo, pequeños que no tienen personal y recursos para poder ejecutarlos. 

P: Hay quizás una imagen equivocada del trabajo que hacen las Diputaciones. ¿Cómo explicaría a los ciudadanos que piensan que no es necesaria porque son importantes estas instituciones? 

R: Esta imagen es fruto de la estrategia orquestada por la izquierda que se ha dedicado a hacer creer que la Diputación no era necesaria. La gente de a pie muchas veces no entiende de competencias, yo siempre digo que los únicos políticos que tenemos todas las competencias somos los alcaldes porque si te llaman a la puerta, tengas o no la competencia tienes que resolverles el problema. 

El funcionamiento de la Diputación es muy fácil de explicar: los pueblos pequeños no pueden tener todos los servicios, sería insostenible, y la Diputación es la que aglutinando los esfuerzos de todos los municipios, puede darnos servicios a todos. La mayoría de ayuntamientos pequeños no tenemos técnicos municipales en exclusiva como arquitectos, ingenieros o asesoramiento jurídico, pero desde la Diputación se pueden realizar estos servicios.

También se invierte en cultura, carreteras o infraestructuras que sirven para vertebrar la provincia. El trabajo que tenemos es volver a creer en un proyecto de provincia y nuestras comarcas y no simplemente que nos dedicamos a dar unos dineritos a cada pueblo para que cada uno los gaste, sino que sirva unificar proyecto conjunto y  recuperar lo que ya fue, una institución necesaria que ayude a hacer una provincia mejor. 

“Si llevamos políticas sensatas al pleno, no solo no iremos justos sino que nos sobrarán votos”

P: ¿Cuáles serán las líneas de su gobierno para los próximos cuatro años? 

R: Hay que promover, apoyar y fomentar todo lo nuestro y acabar con todas las tonterías que esta legislatura hemos estado viendo y todos los chiringuitos y dejar de enviar dinero a entidades que son más un chiringuito de colocación para la izquierda que entidades que dan visibilidad y promueven lo nuestro.

Es importante la limpieza de barrancos y ríos, que nuestro territorio esté en condiciones y preparado, ya que no podemos evitar las DANAS ni los incendios, al menos que cuando tengamos la desgracia de padecerlos, que afecten lo menos posible.

Otra línea será descentralizar todo un poco, tanto en cultura como en el resto de servicios en general. Por ejemplo, apostamos porque sea el presidente de la Diputación el que vaya a visitar nuestros pueblos y no los alcaldes los que vengan a la institución, aunque por supuesto, están invitados. Somos nosotros los que vamos a conocer el territorio y hacer que las áreas no se centren únicamente en las calles del ‘cap i casal’ sino que se visibilicen todos los servicios que se prestan desde la casa a lo largo del territorio. 

P: ¿La lucha contra la violencia de género también será una de las prioridades de la Diputación?

R: Sí, más allá de los nombre rimbombantes de la izquierda por los que no pienso ser adversario, creo que hay que acabar con esa lacra. Mientras que haya una mujer muerta en manos de su pareja, normalmente son mujeres en manos de hombres, desde las instituciones hay que pelear por ello.

Ahora mismo en esta Diputación hay un área de Igualdad desde donde peleamos contra la violencia de género. Es importante que siga habiendo dinero público para pelear y educar, pero debemos dejar de discutir por cosas en las que deberíamos ir todos de la mano, más allá de como se llame como vimos en el último pleno.

Me da igual que se llame violencia machista, de género o contra la mujer, estamos hablando todos de lo mismo y entre todos debemos ir a una y acabar en esta lacara sino dejaremos una mala herencia a los que vienen detrás.

P: ¿Estaba convencido de que iba a ser presidente de la Diputación antes del pleno?¿Pensó en algún momento que el PSPV le podía arrebatar la institución en el último minuto?

R: Desde la primera reunión que tuve con Ens Uneix confíe en su palabra. Yo no fuí a la primera reunión a negociar ni tampoco a ofrecerles nada, fuí para ver si las personas que teníamos delante realmente les apetecía estar con nosotros gobernando y ví que era así. 

Al principio muchos nos decían que éramos ingenuos y que todo esto estaba arreglado, pero mi sensación no era esa. En la segunda reunión muchos pensaban que seguíamos siendo ingenuos, pero ya había más gente que pensaba que era posible y lo mismo pasó en la tercera. Era una escala cara el sí, y al final llegó el pleno y yo estaba convencido de que sí, pero era un voto y cualquier cosa podía pasar. Se ha escrito mucho sobre casos de traición en política.  

Muchos dicen que si tanto confiaba en Ens Uneix porque llevé dos discursos a la investidura y no era porque desconfiará de ellos sino de PSPV y Compromís por si a última hora votaban a Natalia para que no fuera yo presidente. 

P: ¿Tiene un gobierno estable? ¿Confía en sus socios de gobierno?

R: Por supuesto, pero sé donde estoy y que no tengo un gobierno igual de estable que en mi pueblo que de 9 concejales 6 son del PP. No tenemos un gobierno con mayoría absoluta, pero somos conscientes de ello, al final es lo que la población ha decidido. Desde el primer momento con Ens Uneix cuando hemos hablado de municipalismo, de nuestras comarcas, de para qué sirve la Diputación, la importancia de invertir en políticas, siempre hemos hablado la misma lengua. 

Más allá de la ideología, de los partidos o de las personas, era la sintonía que había, que íbamos todos a una. Yo cuando hablo de la Diputación también lo hago como alcalde de Gabarda y de lo que se espera recibir de la institución. Habrá dirigentes del PSPV y del PP que no sepan donde está Guadasequies o Benisoda, o los pueblos más pequeños de la Vall d’Albaida, pero yo es donde me he criado y la zona que conozco.,

P: Pero los números son los números y Vox es necesario para aprobar iniciativas o medidas como se ha visto en el último plenario. ¿Desconfía de que pueda haber una mala relación entre Vox y Ens Uneix que complique la legislatura?

R: Como usted dice los números son los números y hace falta Vox o no. Si nos vota Compromís, no hace falta Vox, y si nos vota el PSOE, no hace falta nadie más. En las instituciones y en la Diputación lo que hace falta es que vayamos todos a una y pensemos en lo que es verdaderamente importante. Y como digo muchas veces, no sé si arreglar las aceras es de izquierdas o de derechas; si arreglar los caminos es de izquierdas o derechas; si intentar que hayan guarderías infantiles es de izquierdas o de derechas; o si hacer mejor fiestas en los pueblos es de derechas o izquierdas.

Está claro que siempre habrá política y que parte de los plenos la dedicamos a defender la argumentación de nuestros partidos y a divertirnos un poco, pero la Diputación debe llegar a los pueblos. Hay alcaldes de Ens Uneix, Compromís, PSPV, PP y uno de Vox, y lo que tenemos que hacer desde aquí es ayudar a todos. Ningún miedo.

Si llevamos políticas sensatas, no solo no iremos justos sino que nos sobrarán votos, y otras veces habrá partidos que por el simple hecho de ser quienes somos, no se atreverán a votar a favor, pero no me preocupa. 

“El fondo de Cooperación no se como lo llamarán, pero estoy convencido que el dinero llegará a los pueblos”

P: Entonces, ¿seguirá la estela del presidente de la Generalitat en su etapa en la Diputación de Alicante de intentar llegar a acuerdos con todos los partidos y dejar las siglas de lado?

R: Tengo la esperanza y la confianza, y soy conocedor de mí mismo y del equipo que tengo, por lo que estoy convencido de que llevaremos propuestas que quien quiera votar en contra lo va a tener difícil. Les será difícil explicar su sentido de voto porque insisto: vamos a aportar cuestiones que benefician a nuestros pueblos, y espero encontrarnos a todos sean del color que sean. 

P: Sobre el Fondo de Cooperación Municipal, acaba de llegar una sentencia del Tribunal Constitucional que desestima parcialmente el recurso del PP. ¿Ha hablado del tema con Mazón? ¿Seguirá adelante?

R: Lo hemos hablado, pero esto no fue un recurso del PP sino de la Diputación de Alicante, aunque yo lo comparto. Se nos llena la boca de hablar de mayoría de edad y las diputaciones también lo son, no entiendo que tenga que venir otra institución a decirnos dónde debemos invertir el dinero que es lo que defendía Carlos Mazón. Él no decía que las diputaciones no entrarán en el fondo de cooperación, sino que cada una decidiera si quería o no, y tuviese la libertad para elegir sus líneas de inversión.  

Yo siempre he dicho que el Fondo de Cooperación es un fondo que viene muy bien a los ayuntamientos, pero imagina que la Diputación no tuviese recursos para poder invertir ese dinero en el fondo o tuviese que quitarlos de otro lado. 

P: Entonces, ¿habrá algún fondo para los municipios?

Igual que en la violencia de género, el nombre se lo dejo a la izquierda. No creo que tenga más importancia o menos, o que formato se le atribuye, lo importante es que el dinero llegue a los ayuntamientos y que los equipos de gobierno puedan disponer del mismo. Esa línea vamos a cintura

El Fondo de Cooperación habrá que hablar con la casa de al lado (Generalitat)  porque es quién lo vértebra. Por ejemplo, ya hemos hablado del fondo de despoblación que va a seguir adelante, pero el de Cooperación, no sé lo que harán o dejarán de hacer o como lo llamarán, pero estoy convencido que el dinero llegará a los pueblos. 

P: Usted ha nombrado la despoblación, es otro de los problemas que afecta a muchos pueblos de la provincia de València que están digamos en “peligro de extinción”. ¿Cuáles son las líneas para intentar acabar con este problema? 

R: Las líneas contra la despoblación son complicadas, ni la Diputación, ni la Generalitat ni el Gobierno de España por sí mismo pueden acabar con este problema global. Pero lo que sí que podemos hacer los políticos es no acordarse solo de los pueblos cuando vienen elecciones e invertir en ellos. 

Me he cansado de escuchar que determinados servicios no son sostenibles o no pueden estar en los pueblos, pero es que ningún hospital es sostenible, son servicios que hacen falta a la ciudadanía. Si de verdad se cree en los pueblos, las administraciones están para eso, para ser la que lo pueda sufragar y puedan subsistir. 

“En mi pueblo somos todos valencianohablantes y nadie pega ‘abraçades’, todos se dan ‘abraços’”

P: Sobre la polémica con el valenciano. Usted que es valencianohablante y defensor de nuestra lengua ¿se ha sentido alejado de la AVL como ha manifestado el president de la Generalitat?

R: Hablar de la lengua creo que siempre beneficia a la lengua, si no hablásemos sería más preocupante. Yo escribo con las normas de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, pero es cierto que he ido al instituto en línea en valenciano, en EGB en línea en valenciano, y he hecho la Universidad en valenciano. 

Muchas veces en las universidades y colegios se orienta a usar un valenciano que yo que soy valencianohablante y de una zona valencianohablante, y que prácticamente duermo, respiro, vivo en valenciano, muchas formas no las sentía como nuestras. Mientras que hay otras formas, hablo desde la normalización, que las doy por imposibles aunque algunas deberían incorporarse.

P: ¿Cómo cuáles?

R: Por ejemplo, en mi pueblo somos todos valencianohablantes y nadie pega ‘abraçades’, todos se dan ‘abraços’. No entiendo porque no se normaliza ‘abraç’ cuando sí que se han normalizado palabras más extrañas. 

Tenemos que intentar todos, sin nombrar a nadie en especial y sin criticar, porque nadie tiene la verdad absoluta, que sí hay formas más próximas al valenciano que se habla en la calle y son formas correctas, que se utilicen esas. La lengua está viva y la gente de la calle la hará más suya cuando más se aproxime y más la reconozca. 

P: ¿Puede crear división estos debates sobre unas normas u otras o estos temas están alejados de la ciudadanía?

R: ¿Qué persona valencianohablante no ha definido como tal el valenciano de Canal 9? Con ello decimos indirectamente que no era el valenciano que usábamos y por eso le dábamos un nombre específico. Debemos intentar acercarnos al valenciano que hablamos habitualmente y a partir de ahí lo más útil es que haya unas normas porque si hay diferentes, cada uno utilizará las que quiera cuando le venga en gana, eso también es un problema a la hora de normalizar. 

Pero el valenciano tiene ese problema que también es una virtud, es la riqueza de nuestra luego. Que en cada territorio se hable de una forma parece que sea un inconveniente para ponernos de acuerdo, pero he viajado por toda la provincia y no ha habido ningún problema al hablar mi valenciano ni al escuchar el de otros pueblos. Debemos usar una lengua que los valencianohablantes y valencianos en general sintamos como nuestra.

P: ¿Usted está más a favor de València con acento abierto o cerrado?

R: Usted en la pregunta ahora mismo ha dicho ‘Valéncia’ y si todos lo decimos así porqué tenemos que poner ‘València’. Para mi la valencia era la química y yo nunca he ido a la ciudad de ‘València’ y soy valencianohablante, por tanto, si la pronunciación es cerrada lo más lógico siguiendo la línea de reflejar lo que dice la gente de la calle es que sea el acento cerrado.

“El discurso de ‘bous sí o bous no’ es absurdo porque es obvio que la gente quiere estos festejos”

P: ¿Esta puede ser una de las palabras de las que usted hablaba que debían normalizarse?

R: Sí, pero hay muchas y lo mismo pasa con los acentos. Por ejemplo con ‘Conèixer’ o ‘conéixer’, dicen que es más correcto con acento abierto, pero yo he jugado bastante por mi pueblo y no he visto a ningún niño que lo diga así.

Es muy complicado ir uno a uno porque luego se encuentran peculiaridades de cada pueblo, pero también está ahí la riqueza. Hemos de intentar dentro de las posibilidades usar lo que todo el mundo utiliza, es cosa de sentido común.

P: Dentro de las posibilidades y ¿también dentro de la ley no? El cambio de acento en el topónimo de València va en contra de la normativa de la AVL y del propio Estatuto de Autonomía.

R: Los que legislamos sabemos que en el momento que se decidió, se pudo decidir otra cosa, y aún estamos a tiempo de mirar que línea queremos. Muchas veces por la ignorancia y desconocimiento nos creemos todo lo que nos dicen y pensamos que el valenciano que hablamos no es el correcto y tendemos a cambiarlo.

Lo que tenemos que hacer es educar a nuestros jóvenes y formarlos de verdad y no adoctrinarlos con ideas de una parte de la población, pero dentro de una norma.

P: El president de la Generalitat habla de recuperar las señas de identidad, ¿desde la Diputación también se va apostar por estas políticas?

R: Sí, recuperar y mantener. Yo no soy mucho de mirar hacía atrás porque todo cambia, pero lo que tenemos que hacer es defender lo nuestro. No tengo nada en contra de los catalanes ni de Catalunya, ni de Murcia ni de los murcianos, ni de Madrid ni los madrileños, pero soy valenciano y la Diputación de València tiene que defender la cultura, la identidad y las tradiciones valencianas.

Al final las personas decimos casi antes de dónde somos que quiénes somos, siempre lo decimos con efusividad y estando orgullosos. Ya que estamos orgullosos de ser valencianos, vamos a decirlo bien alto y defender lo nuestro.

P: Condiciendo con la festividad del 9 de octubre y el cartel de la Diputación ¿Qué papel juega la institución en la defensa de las señas de identidad y el valencianismo del que hablaba?

R: El papel el que quiera jugar, hasta ahora ya hemos visto que poco. Con el presupuesto que tiene y siendo el Ayuntamiento de ayuntamientos de 266 pueblos y 3 entidades menores, 269 en total, mucho. Yo ya lo dije en mi investidura, creo en el papel reivindicativo de esta casa y debemos decir bien alto y sentirse orgullosos de lo que somos y defenderlo. Lo debemos hacer por los que lo han hecho antes y por los que vienen después.

P: En relación a las tradiciones, la Generalitat ya ha avanzado que ayudará a los ‘bous al carrer’, y siendo la provincia de València una de las que más festejos celebra ¿Cuál será el papel de la Diputación en los próximos años?

R: El mismo, las instituciones no estamos para inventarnos nada. La provincia de València está inventada, nuestros pueblos están inventados y tenemos que seguir en la línea de lo que quiere la gente. Compromís insinuó que quería cargarse los ‘bous al carrer’ y chocaba mucho ver a sus alcaldes en pueblos que tienen esta tradición, que la seguían haciendo.

Venimos de un año, que según los números, ha sido en el que más festejos ha habido desde hace tiempo, eso quiere decir que la fiesta está viva. El discurso de ‘bous sí o bous no’ es absurdo porque es obvio que la gente quiere estos festejos. Lo que tenemos que hacer es hacerlos más seguros, también para que los animales no sufran tanto. Nunca va a ser igual de seguro salir en un festejo de ‘bous’ que ir a la playa, entre todos tenemos que conseguir que la fiesta sea mejor.

Mompó al descubierto

P: ¿Una referente/referente?

R: Mi padre y mi madre.

P: ¿Un lugar favorito?

R: Mi pueblo, Gavarda. 

P: ¿Una canción?

R: Esta respuesta también es difícil porque soy músico y no soy de una canción o grupo concreto. Soy de pasodoble y siempre digo que soy de Tomàs Ferrus.

P: ¿Qué libro estás leyendo o recomiendas?

R: Estoy leyendo tres libros de cómo hacer un buen uso del tiempo.

P: ¿La última película que has visto en el cine o plataforma de streaming?

R: Las últimas películas son de Disney o infantiles y las he visto con mis hijos y mi mujer. Creo que la última fue el ‘Gato con botas’.

P: ¿Con qué político te gustaría debatir?

R: No tendría problema en debatir con nadie, los políticos lo que tenemos que hacer es debatir sea con quien sea.

P: ¿Con qué político te irías de cena?

R: De mi partido con quien fuera y de otros, no tengo problema con nadie, pero soy más de almorzar que de cenar como buen valenciano. No tengo predilección especial de cenar con nadie.

P: ¿Con qué político te irías de fiesta?

R: Hace tanto tiempo que no salgo fiesta, que me iría con el primero que lo propusiese. El poco tiempo libre que tengo lo dedico a la familia.

P: ¿Un deseo?

R: Como presidente de la Diputación deseo que los valencianos y valencianas cuando acabe esta legislatura estén contentos de sus políticos y del trabajo que estamos haciendo.

P: ¿Con qué palabra definirías el futuro político?

R: Divertido.

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