La Diputación de València propone para estas Fallas una mirada a la evolución de la indumentaria fallera con la exposición ‘Lluir la festa’, un proyecto expositivo que recorre la transformación de la vestimenta tradicional a lo largo del siglo XX. La muestra analiza la evolución del traje fallero femenino, masculino e infantil desde la década de 1920 hasta 1985, un periodo clave en la consolidación de la estética actual de la fiesta.
El presidente de la corporación provincial, Vicent Mompó, ha visitado la exposición y ha subrayado que el objetivo es poner en valor el trabajo artesanal que ha definido la imagen de las Fallas durante generaciones. Según ha señalado, “queremos poner en valor la evolución de la indumentaria y el trabajo de los artesanos mediante el cual, generación tras generación, se ha construido la estética de nuestra fiesta”. El responsable provincial ha destacado además que “detrás de cada traje hay historia, tradición y mucho trabajo artesanal”.
La exposición, organizada por el área de Cultura de la Diputación, cuenta con la colaboración de la indumentarista valenciana María Victoria Liceras, cuya colección constituye una parte esencial del recorrido. La propuesta reúne también piezas procedentes de colecciones tradicionales conservadas por L’ETNO y de varios fondos particulares.
Según ha explicado el diputado de Cultura, Paco Teruel, la muestra permite descubrir cómo tradición y modernidad han influido en la forma de vestir durante las Fallas. A su juicio, se trata de una exposición que invita a comprender “lo mejor de la indumentaria valenciana desde sus inicios” y a descubrir cómo se ha configurado la imagen actual de la fiesta.
La exposición podrá visitarse de forma gratuita del 13 al 29 de marzo, los viernes de 16:00 a 20:00 horas y los sábados y domingos de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.
La evolución del traje fallero a lo largo del siglo XX
El recorrido de ‘Lluir la festa’ se organiza en varios apartados cronológicos que muestran cómo ha evolucionado la vestimenta fallera en relación con las modas de cada época y con los reglamentos establecidos por la Junta Central Fallera.
El primer bloque se centra en el periodo 1920-1930, cuando las primeras falleras mayores combinaban vestidos de gala propios de la moda de la época con elementos de indumentaria tradicional. En los años 40 y 50, la fiesta adopta un carácter más popular y uniforme, aunque los niños mantienen algunas diferencias en la forma de vestir.
El recorrido continúa con la etapa 1960-1975, cuando el traje masculino adquiere mayor protagonismo dentro de la fiesta y la indumentaria femenina incorpora influencias de las tendencias de moda del momento. Finalmente, el periodo 1975-1985 muestra una etapa de recuperación de los orígenes y de consolidación de modelos que todavía hoy forman parte de la estética fallera.



Piezas históricas y detalles de la indumentaria tradicional
La exposición reúne 19 conjuntos completos de indumentaria, entre ellos 15 trajes de mujer y niña formados por cuerpo, falda, manteleta, delantal y lazo, además de tres conjuntos masculinos e infantiles que incluyen trajes tradicionales como el de “carrer”, “panderola”, torrentí o saragüells.
El recorrido se completa con diversas piezas representativas de la indumentaria tradicional valenciana, como tres jupetins masculinos y tres jubones femeninos, que muestran la evolución de los patrones y tejidos utilizados en diferentes décadas.
Además, la muestra dedica un espacio destacado a los complementos. Varias vitrinas permiten observar la evolución de elementos como la joyería, las peinetas, las bandas o los peinados femeninos, con una selección de pendientes históricos, agujas para el cabello, una aguja de pecho de plata y un collar de dos vueltas de perlas sintéticas.
El proyecto expositivo incluye también publicaciones históricas relacionadas con el mundo fallero y una colección de fotografías antiguas que ayudan a contextualizar la evolución estética de la fiesta a lo largo del siglo XX.






