Entre 400 y 500 barcos de las cofradías de la Comunitat Valenciana han parado este lunes en los puertos de Alicante, Castellón y Valencia en protesta por la nueva norma de control de pesca de la Unión Europea.
Convocados por la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, una representación del sector se ha dirigido a Madrid para concentrarse ante la sede de la Secretaría General de Pesca, coincidiendo con una reunión con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La protesta ha inmovilizado la práctica totalidad de la flota autonómica y ha dejado sin actividad buena parte de las lonjas, con el consiguiente retraso de la subasta habitual de pescado y de la entrada de producto fresco.
Rechazo al preaviso y al ‘kilo cero’
Las cofradías rechazan el reglamento por obligaciones que consideran inviables, como comunicar con al menos cuatro horas de antelación la entrada a puerto y registrar las capturas desde el denominado ‘kilo cero’, aún en el barco.
El preaviso choca con la duración variable de la faena y con decisiones que se toman en el propio caladero, mientras que el pesaje a bordo exige una báscula homologada y estabilidad que no siempre existen en cubierta.
Según el sector, estas exigencias añadirían carga burocrática en plena navegación y desplazarían la atención de la tripulación de las prioridades operativas y de seguridad.
Nuevo reglamento ‘inviable’
El presidente de la Federación de Cofradías de Alicante y patrón mayor de Torrevieja, Pedro Carmona, ha señalado que toda la flota de Alicante, Castellón y Valencia se ha quedado este lunes en el puerto y que previsiblemente ocurrirá lo mismo mañana, martes.
Para Carmona, el nuevo reglamento es ‘inviable’ porque ‘no se puede avisar de la vuelta a puerto con cuatro horas de antelación cuando en ese momento se desconoce cuando se acaba de faenar’ y también porque ‘es imposible pesar las capturas en el mar sin una báscula homologada y con los continuos movimientos del barco’.
‘Además de que es imposible, si estás en eso se descuida la navegación y puede haber un percance’, ha advertido Carmona, que reclama mantener la normativa actual y permitir un muestreo de la pesca una vez en la lonja. El sector defiende que el control se realice a la llegada, donde se puede pesar en condiciones estables y con medios adecuados, sin comprometer la seguridad de la tripulación ni el gobierno del barco.


