La huelga de médicos convocada a nivel estatal contra la reforma del estatuto marco que regula las condiciones laborales del Sistema Nacional de Salud ha tenido en la Comunitat Valenciana un seguimiento dispar: los sindicatos lo sitúan por encima del 90 %, mientras que la Conselleria de Sanidad lo cifra en el 10,4 %.
El Sindicato Médico de la Comunitat Valenciana (CESMCV), uno de los convocantes, ha señalado que la protesta comienza este lunes y se prolongará durante una semana al mes hasta junio, en línea con el calendario de movilizaciones. A nivel nacional, el paro indefinido ha sido convocado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos junto al Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, AMYTS, el Sindicato Médico de Euskadi y O’MEGA.
Desde la Conselleria han informado de que el seguimiento ha sido del 10,4 % en el conjunto autonómico y, por provincias, del 16,57 % en Alicante, del 9 % en Castellón y del 7,15 % en Valencia.
El CESMCV ha informado además de que sus servicios jurídicos han presentado un recurso contencioso-administrativo contra los servicios mínimos fijados por Sanidad por vulneración del derecho fundamental de huelga, junto con la solicitud de medida cautelar. Según los convocantes, esos mínimos en la práctica son del 100 %, lo que limita la capacidad real de parar y desplaza la presión hacia consultas y pruebas no urgentes.
Pese a ese escenario, los sindicatos sostienen que la respuesta ronda cifras superiores al 90 % tanto en hospitales como en centros de salud de las tres provincias. La disparidad entre porcentajes subraya el pulso entre ambas partes y el impacto de los servicios mínimos en cualquier recuento, además de la distinta manera de medir la adhesión durante la jornada.
Reivindicaciones y motivos del paro
Las organizaciones convocantes rechazan la propuesta de reforma del estatuto marco que el Ministerio de Sanidad acordó el 26 de enero con SATSE-FSES, CCOO, UGT y CSIF.
Reclaman un documento propio para la profesión médica, independiente del resto del personal del Sistema Nacional de Salud, que recoja las particularidades de su ejercicio.
Entre sus demandas están una clasificación profesional singular que cree una nueva categoría A1, una jornada máxima de 35 horas semanales en horario de mañana en días laborables y que todo lo que exceda se considere exceso de jornada, que deberá ser voluntario y retribuido.
La petición incluye también la posibilidad de jubilación anticipada voluntaria total o parcial y la prohibición de la movilidad forzosa, entre otras reivindicaciones.


