Un huerto valenciano ha abierto sus puertas a colegios, grupos escolares y turistas con el objetivo de acercar el cultivo de los cítricos al público y mostrar de primera mano cómo se trabaja en el campo. La iniciativa, impulsada por Toni Sinisterra, une producción agraria, venta directa, experiencias educativas y turismo para dar una nueva vida a unas tierras familiares y evitar su abandono.
El proyecto nace de la voluntad de mantener activa la herencia agrícola recibida de su padre y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de intermediarios en la comercialización. Para ello, apuesta por la venta directa de cítricos, también a través de canales online, con la intención de acercar el producto al consumidor final y mejorar la rentabilidad de la explotación.
Una experiencia directa con la naranja valenciana
La propuesta va más allá de la venta del producto. Las personas que visitan el huerto pueden probar naranjas recién cogidas del árbol y exprimir su propio zumo, una experiencia pensada para poner en valor el sabor auténtico del producto recién recolectado.
En el caso de los escolares, la actividad permite que los más pequeños conozcan cómo se cultivan los cítricos y participen de manera activa tanto en la recolección como en la preparación del zumo. La iniciativa busca así reforzar el vínculo entre el campo y la sociedad desde una perspectiva didáctica y cercana.
Turismo agrario con gastronomía valenciana
El huerto también recibe visitantes de otros países, entre ellos Alemania, Francia y Reino Unido, que completan la experiencia en el campo con propuestas ligadas a la gastronomía valenciana, como paella, fideuà o la tradicional torrà.
De este modo, la actividad agraria se convierte también en una oferta turística que mezcla paisaje, producto local y cocina tradicional, en una fórmula orientada a diversificar ingresos y abrir nuevas vías de futuro para el sector.
Formación para jóvenes agricultores
La última línea de trabajo desarrollada dentro del proyecto ha sido su incorporación al programa Cultiva, impulsado por ASAJA y financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esta iniciativa está dirigida a jóvenes agricultores y persigue ofrecer formación práctica adaptada a sus necesidades reales.
Dentro de este programa, el huerto ha recibido este mes a tres jóvenes agricultores procedentes de Extremadura y Ciudad Real, que han conocido de cerca aspectos relacionados con la fertirrigación y los sistemas de riego mediterráneo, con el objetivo de aplicar parte de ese aprendizaje en sus propias explotaciones.
Con este modelo, el proyecto se consolida como un ejemplo de diversificación agraria, al integrar en una misma iniciativa producción, educación, turismo y formación especializada.



