Dos equipos de investigación de la Universitat de València y la Universitat Jaume I de Castelló han desarrollado un material y su método de obtención basado en estructuras metalorgánicas de modulación multivariante (MOF, por sus siglas en inglés) que puede emplearse como catalizador, preferentemente en la conversión de CO₂ en formiato (el de sodio, por ejemplo, se usa en la conservación de alimentos o en las operaciones de deshielo en aeropuertos).
El nuevo material presenta distintas ventajas técnicas, como una actividad mejorada frente a las estructuras metalorgánicas convencionales, una alta selectividad en la conversión de CO₂ en productos de interés industrial, la posibilidad de modular propiedades estructurales y funcionales, la reducción de costes energéticos o su potencial de adaptación a distintos metales, moduladores y aplicaciones catalíticas.
El material, validado a escala experimental en el entorno de laboratorio y protegido mediante solicitud de patente española, busca la colaboración de empresas para el desarrollo y adaptación de la tecnología a aplicaciones particulares mediante acuerdos específicos y posterior acuerdo de licencia. La tecnología está alineada con estrategias de descarbonización y economía circular y existe una posible escalabilidad del método de síntesis para aplicaciones industriales.
La invención es especialmente interesante para sectores, como la industria química y petroquímica, tecnologías de captura, uso y valorización de CO2, catálisis y procesos catalíticos avanzados, energía y procesos químicos sostenibles, productos químicos de valor añadido a partir de materias primas renovables o materiales avanzados y nanomateriales funcionales.
El equipo investigador está formado por el grupoDefect Engineering of Responsive Advanced Materials (DREAM),que dirige Isabel Abánades Lázaro, y se integra en el Instituto de Ciencia Molecular (ICMol) de la Universitat de València. También cuenta con la investigadora del ICMol-UV Carmen Rosales Martínez.
Al frente de la investigación de ambas universidades se encuentra Marcileia Zanatta, del grupo Materiales para la Producción Sostenible Avanzada (MASP) del Instituto de Materiales Avanzados (INAM) y del Grupo Materiales Moleculares del Departamento de Química Física de la Universitat Jaume I de Castelló, y cuenta con Vitória Gonçalves Santos Souza Pina.
La investigación realizada para conseguir este nuevo material ha sido financiada por la Fundación La Caixa, gracias a la beca de posdoctorado Junior Leader conseguida por la investigadora Marcileia Zanatta (LCF/BQ/PR24/12050016) y por el MICIU a través de los Proyectos Generación de Conocimiento (PID2023-148580NA-I00) liderado por Isabel Abánades.

