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sábado, enero 17, 2026

La agricultura española recibe entre protestas el acuerdo UE-Mercosur, mientras que parte del sector ve «oportunidades» en LATAM

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La firma está prevista para este sábado en Asunción (Paraguay). Muchas empresas ya incorporan el nuevo escenario a su planificación.

El sector agroalimentario español acoge el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur entre protestas masivas de agricultores y ganaderos y nuevos planes de negocio de industrias y bodegas que ven oportunidades en el bloque latinoamericano. La firma está prevista para este sábado en Asunción, y varias empresas ya incorporan el nuevo escenario a su planificación.

El pacto concede ventajas a Mercosur en vacuno, aves de corral, etanol y arroz. Para España, mejora el acceso de vinos, bebidas, aceite de oliva, chocolate y lácteos, con una liberalización por etapas. Esto implica que los recortes arancelarios y la apertura de cuotas llegarán a ritmos distintos, de modo que las compañías tienen que priorizar mercados, calendarizar inversiones y adaptar catálogos y precios por destino.

Concesiones y calendario

Según el sector, FIAB ha trazado un cronograma con oportunidades a corto, medio y largo plazo: entre las más tempranas figuran cafés, whisky a granel y aditivos para piensos. Además, concluye que las bebidas son el segmento con la apertura ‘más clara y acelerada’: los licores desde el inicio y los vinos y cervezas en diez años, sin exclusiones. El previsible alivio arancelario reduce barreras de entrada y facilita que productos con mayor valor añadido compitan en precio, manteniendo la apuesta por origen y marca. Al ser un desarme gradual, se abre un periodo transitorio con cuotas y escalones arancelarios que obliga a negociar con distribuidores, ajustar rutas logísticas y planificar lanzamientos.

En paralelo, las organizaciones agrarias han intensificado las movilizaciones y prevén sumarse el martes a la protesta en Estrasburgo para pedir a la Eurocámara que frene el pacto; en España las tractoradas continuarán hasta final de mes. El sector primario critica la falta de reciprocidad y teme competencia desleal, al considerar que la distinta exigencia regulatoria puede presionar los costes y los precios internos, lo que refuerza su rechazo a las políticas comunitarias que perciben como perjudiciales para el campo.

Impacto en vino y en la industria pesquera

Entre las bodegas, Vallformosa valora que el acuerdo ‘facilitará la exportación’ y que, a nivel táctico, Mercosur ganará relevancia gracias al ‘freno arancelario‘. La compañía, que trabaja con 400 viticultores, ha decidido intensificar los viajes a la región para ampliar presencia; hay ‘conversaciones fluidas‘, aunque aún preliminares hasta que el pacto se aplique.

Desde Art Laietà d’Alta Alella, su dirección adjunta considera que Mercosur puede ayudar a diversificar unas exportaciones que ya alcanzan 38 países. La empresa, dedicada a la agricultura ecológica, empezó a vender en Argentina en 2025 y ha mantenido contactos con importadores de Brasil, pero los aranceles y los precios eran un obstáculo; aun así, estima que, aunque todas las ventas serán bienvenidas, Mercosur no será su principal destino.

En conservas y transformados de pescado, Roberto Alonso, secretario general de Anfaco-Cytma, destaca que el pacto es ‘relevante’ para el abastecimiento de materias primas. En sus palabras, ‘Aporta visibilidad sobre las condiciones de acceso al mercado y permite a las empresas anticipar decisiones en aprovisionamiento, inversiones y posicionamiento comercial‘, en referencia a especies clave para el suministro español como gambón, merluza, pota y anchoíta. Respecto a las exportaciones, apunta que a largo plazo podría abrirse mercado para especies capturadas por la flota española como la tintorera o el pez espada, pero advierte que la liberalización ha sido limitada para productos como los del mejillón o los del atún. En cualquier caso, valora las ventajas jurídicas y comerciales del acuerdo como las de un pacto de ‘largo recorrido‘.

El balance provisional muestra un sector en tensión y movimiento: mientras las empresas se preparan para una apertura gradual, el debate político sobre reciprocidad y salvaguardas gana intensidad. Vino, bebidas y transformados del mar se colocan entre los primeros beneficiados potenciales, a la espera de que el calendario de liberalización marque el ritmo real de las oportunidades.