La Fiscalía Anticorrupción ha reafirmado su petición al Tribunal Supremo de mantener en prisión provisional a José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García por riesgo de fuga, un argumento que ha cobrado fuerza ante la proximidad del juicio por presuntas comisiones ilegales en contratos de mascarillas.
Las vistas a puerta cerrada han servido para revisar los recursos contra el ingreso en prisión decretado el 27 de noviembre y las partes han ratificado las posiciones que ya plasmaron por escrito.
Riesgo de fuga y proximidad del juicio
El tribunal de tres magistrados encargado de revisar las decisiones del instructor Leopoldo Puente ha escuchado primero al antiguo abogado de Ábalos, Carlos Bautista, que ha reiterado que no existe riesgo de fuga.
Como prueba de su colaboración, ha recordado que el exministro acudió a la vistilla cautelar ‘sin resistirse’ y ‘como un cordero al matadero’.
Frente a esa tesis, el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha solicitado mantener a Ábalos en la prisión de Soto del Real, invocando el riesgo de fuga ya apreciado por el juez y reforzado por la cercanía del enjuiciamiento y por las elevadas peticiones de pena. A esa postura se ha sumado la acusación popular que lidera el PP.
Renuncia abogado Ábalos
Bautista ha renunciado la pasada semana a la defensa de Ábalos, aunque el magistrado le instó a representarle en esta diligencia al no ser posible que el nuevo letrado ‘pudiera comparecer debidamente instruido de la causa’.
El nuevo abogado, Marino Turiel, el tercero desde que el exministro está investigado, ha asistido como oyente.
Tras la vista de Ábalos, la Sala ha celebrado la de Koldo García, en términos similares. Su defensa, Leticia de la Hoz, ha negado el riesgo de fuga y ha denunciado un juicio paralelo que, a su juicio, parece anticipar el desenlace.
Las acusaciones se han opuesto a esa lectura y el tribunal ha tratado de transmitir tranquilidad a la defensa, garantizando que los magistrados no se ven condicionados por informaciones externas.
La letrada también ha señalado presuntas irregularidades al instruirse una parte de la causa en la Audiencia Nacional, y ha defendido que el Supremo asuma todo el procedimiento.
La Sala que integran los magistrados Antonio del Moral, Juan Ramón Berdugo y Pablo Llarena no ha adelantado criterio y ha anunciado que resolverá la próxima semana.
Riesgo «extremo» de fuga
El instructor envió a prisión a Ábalos y a Koldo al apreciar un riesgo ‘extremo’ de fuga, en un contexto de elevadas peticiones de pena: la Fiscalía solicita 24 años para el exministro y 19 años y medio para su exasesor, mientras que las acusaciones populares elevan la solicitud hasta 30 años.
Ambos serán juzgados por indicios de haberse concertado para obtener ‘un común beneficio económico’ en la contratación pública de material sanitario durante la pandemia, con empresas captadas por el empresario Víctor de Aldama, aprovechando el cargo de Ábalos en el Gobierno y su posición en el PSOE.
El Supremo tiene pendiente concretar las pruebas del juicio y señalar fecha, con la aspiración de situarlo entre finales de febrero y principios de marzo y una duración estimada de dos meses, un calendario que ha acentuado el debate sobre el riesgo de fuga y la conveniencia de mantener la prisión provisional.

