València ha amanecido con 382 monumentos infantiles ya plantados, que han empezado a repartir escenas tiernas y sensibles por toda la ciudad para abrir los cinco días grandes de las Fallas 2026. El ambiente meteorológico se ha estabilizado y augura buen tiempo hasta el final de las fiestas, aunque el viento de la noche ha dejado un susto con remates y piezas caídas en algunas fallas infantiles en plantà y en grandes a la espera de montaje.
Viento y contrarreloj
Las rachas han obligado a falleros y artistas a trabajar a contrarreloj para asegurar estructuras y rehacer detalles antes de la apertura de la jornada. Se espera que el viento remita a lo largo del día, lo que permitirá retomar los montajes con normalidad. Las calles ya vestidas por las infantiles son el anticipo de la plantà de mañana lunes de sus hermanas mayores: otras 382 fallas grandes que volverán a inundar València, inmersa desde inicios de marzo en un ambiente festivo que ha sorteado días de lluvia y ha tenido hoy el remate del viento.
Con las infantiles en la calle, arranca un incesante calendario de actos. Esta tarde está prevista la lectura del veredicto de los premios a las mejores fallas infantiles y continúa la decisión sobre cuál será el ninot indultat grande que se salvará del fuego el 19 de marzo, día de la Cremà. El programa suma despertaes, mascletaes —la de este domingo a cargo de la Pirotecnia Valenciana de Llanera de Ranes (Valencia)— y castillos de fuegos artificiales que marcarán el pulso de la ciudad.
El epicentro de las fiestas, la Plaza del Ayuntamiento, ha amanecido con el protagonismo de la falla municipal ‘València es mou’ (Valencia se mueve), obra del artista Mario Pérez con diseño de Paco Camallonga. Fuera de concurso, es una propuesta didáctica que presenta a la ciudad como moderna, avanzada y sostenible, con referencias al movimiento urbano y social. La pieza supone el estreno de Pérez en la plaza e incluye un juego visual para adivinar paradas de la red de Metrovalencia; sus dimensiones alcanzan los 3 metros de diámetro por 3 de altura.
Junto a ella, acaparan miradas las fallas de Sección Especial, trece monumentos que este año han reunido casi 500.000 euros de inversión, con presupuestos que van de los 23.000 euros de Blas Gámez Ángel Villena a los 75.000 de Espartero-Gran Vía Ramón y Cajal. Sus temas y títulos abarcan propuestas tan dispares como ‘Somnis de paper’ (Sueños de papel), ‘Hiperbórea’ —una tierra mítica al norte de un lugar desconocido—, ‘Alma’ —lo que no se ve pero da sentido a lo que nos rodea—, ‘Pim, pam ..fora!’ —tres palabras y un chasquido que lo cambian todo— y ‘Ojalá’, que condensa ganas, impulso o deseo.
En el universo infantil también destacan propuestas como ‘Nono’, la forma coloquial con que muchos valencianos se refieren a irse a dormir; ‘Benvolguts’ (Queridos), con personajes emblemáticos de fiestas infantiles del mundo; ‘Som com som’ (Somos como somos), un autorretrato de los valencianos; ‘Kontrastes’, que invita a viajar a Japón; ‘Arca. El viatge de Pepet’ (Arca. El viaje de Pepet); ‘Saber es poder’; ‘Com están vostés?’ (¿Cómo están ustedes?), homenaje a canciones de la infancia; y ‘Victoria’, que esconde historias de triunfos tras cada figura.
Con las fallas infantiles ya en la calle se da el pistoletazo de salida a una vorágine que cumple una década como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y que culminará el 19 de marzo, día de San José, cuando el fuego lo devore todo para que la fiesta vuelva a renacer de sus cenizas.







