Varios accidentes de tráfico y el elevado número de desplazamientos de la operación retorno de Semana Santa están provocando importantes problemas de circulación en la Comunitat Valenciana, donde se registran más de 50 kilómetros de retenciones repartidos entre las provincias de Valencia, Alicante y, en menor medida, Castellón.
La combinación de siniestros y picos de tráfico intenso está afectando sobre todo a los principales ejes de entrada y salida de la Comunitat, en especial a las autovías que conectan con Madrid y al gran corredor mediterráneo. Estas vías concentran buena parte de los desplazamientos de regreso tras las vacaciones, lo que multiplica el riesgo de colapsos cuando se produce cualquier incidencia en la calzada.
Principales puntos de colapso en Valencia y Alicante
En la A-3, la autovía que conecta la Comunitat Valenciana con Madrid, un accidente unido a la elevada intensidad de circulación ha originado alrededor de 20 kilómetros de retención entre Requena y Siete Aguas, en sentido Valencia. En este tramo confluyen los vehículos que regresan hacia la costa y el área metropolitana de Valencia, de modo que cualquier obstáculo genera colas prolongadas y avances muy lentos.
En la AP-7, el gran eje que recorre la fachada mediterránea, el incendio de un vehículo ha provocado otros 20 kilómetros de retenciones entre Gandia y Tavernes de Valldigna, también en sentido Valencia. La presencia de un vehículo incendiado obliga a extremar las medidas de seguridad, lo que suele implicar reducción de carriles, pasos alternativos y un fuerte efecto embudo que se traduce en kilómetros de cola.
En esta misma autopista, pero a la altura de Paterna, en la provincia de Valencia, se han llegado a registrar hasta nueve kilómetros de atasco en sentido Barcelona a lo largo de la mañana. Con el paso de las horas la situación ha mejorado parcialmente y en estos momentos persiste una retención de unos tres kilómetros, que sigue ralentizando la circulación de quienes se dirigen hacia el norte.
En Alicante, la A-31 en sentido Madrid presenta alrededor de 10 kilómetros de retención entre las localidades de Sax y Villena, principalmente por el intenso tráfico asociado a la operación retorno. Esta autovía es una de las salidas habituales para los conductores que vuelven hacia el interior peninsular, por lo que la acumulación de vehículos en un corto espacio de tiempo dispara la densidad del tráfico y favorece la aparición de colas.
En la provincia de Castellón, la situación es algo más favorable y el tráfico se mantiene en general más fluido que en Valencia y Alicante. No obstante, un accidente ha llegado a originar durante la mañana un tramo de circulación densa de unos dos kilómetros en el entorno de Burriana, en sentido Tarragona. Esa incidencia ya se ha normalizado, aunque refleja que la red viaria permanece muy sensible a cualquier percance durante estas horas punta.
La Dirección General de Tráfico mantiene activa la operación especial de Semana Santa, que concluirá esta medianoche. El dispositivo se prolonga debido a que este lunes es festivo en varias comunidades autónomas, entre ellas la Comunitat Valenciana, Cataluña, Castilla-La Mancha, País Vasco, Navarra, Islas Baleares y La Rioja. Esta circunstancia concentra una gran parte de los retornos en la jornada del domingo y alarga los viajes hasta última hora, lo que favorece que se mantengan las retenciones mientras se completa la vuelta a casa.



