La Guardia Civil ha intervenido 316 kilogramos de material pirotécnico tras inspeccionar cuatro establecimientos de la provincia de Valencia en los que se detectaron diversas irregularidades relacionadas con el almacenamiento y la comercialización de este tipo de productos.
Las actuaciones se han llevado a cabo dentro de las competencias del cuerpo en materia de armas y explosivos, con el objetivo de verificar que los comercios que manipulan o venden artículos pirotécnicos cumplen la normativa vigente.
Durante las inspecciones, los agentes comprobaron que dos de los locales carecían de autorización para la venta de material pirotécnico, mientras que otros establecimientos superaban la cantidad de producto permitido para su almacenamiento.
Además, en uno de los casos los investigadores detectaron que los artículos pirotécnicos se almacenaban en el interior de vehículos, una práctica que no reúne las condiciones exigidas por la normativa para este tipo de productos.
En total, los agentes aprehendieron 316 kilogramos de contenido neto explosivo (NEC), es decir, la parte del producto pirotécnico considerada material regulado. Como resultado de las irregularidades detectadas, se han propuesto cinco denuncias administrativas.
La investigación ha sido realizada por agentes de la Intervención de Armas de la Comandancia de Valencia, responsables de la supervisión y control de este tipo de materiales en la provincia.







