Médicos de las tres provincias de la Comunitat Valenciana han recorrido la tarde de este jueves las calles de la ciudad de València para reclamar un marco normativo que «dignifique» la profesión médica, regule de manera justa las jornadas laborales y limite la sobrecarga asistencial.
La protesta, convocada por el sindicato médico de la Comunitat Valenciana y en la que, según fuentes sindicales, también participan pacientes, ha comenzado sobre las 19:00 horas ante la sede de la Conselleria de Sanidad y está previsto que concluya ante la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana.
Los médicos comenzaron este lunes una huelga que se prolongará durante una semana al mes hasta junio, y celebraron concentraciones en centros de salud y hospitales, contra la reforma del estatuto marco que regula las condiciones laborales del Sistema Nacional de Salud.
‘¡Salvemos la sanidad! Unidos por un estatuto propio del médico’
Tras una pancarta con la frase ‘¡Salvemos la sanidad! Unidos por un estatuto propio del médico’, los facultativos que se manifiestan en València también exigen que se garantice condiciones de trabajo seguras tanto para profesionales como para pacientes.
Vestidos con batas blancas con megáfonos gritando consignas contra la ministra de Sanidad, Mónica García, y el conseller del ramo, Marciano Gómez, los manifestantes llevaban carteles en los que se leían frases como «no es vocación es explotación», «se vende: sanidad pública» o «médico agotado, paciente en riesgo».
«No podemos más», aseguran en un manifiesto en el que subrayan que lo que está en juego «no es solo nuestra profesión, sino la calidad, la seguridad y el futuro de la sanidad pública».
Afirman que los médicos y facultativos «estamos agotados, maltratados y desprotegidos. Las cifras de burnout siguen aumentando y afectan directamente a la atención que reciben nuestros pacientes».
Situación crítica
Además, aseguran que la falta de profesionales, las jubilaciones previstas y la fuga de talento «están llevando al sistema sanitario a una situación crítica. Nos enfrentamos a plantillas insuficientes, sobrecarga estructural y condiciones laborales que impiden ejercer la medicina con dignidad».
En el manifiesto afirman que se les pide «responsabilidad, pero nos obligan a trabajar en condiciones que ponen en riesgo nuestra salud y la de nuestros pacientes» y señalan que hoy «no estamos aquí por capricho, nadie hace huelga por gusto. Estamos aquí porque nos han arrinconado».
«El modelo actual ha colapsado y el nuevo marco normativo que se nos plantea no soluciona nada: perpetúa jornadas abusivas, no reconoce nuestro tiempo de trabajo real, no garantiza la conciliación y no respeta la formación ni la responsabilidad que asumimos cada día», aseveran.
Denuncias
Los manifestantes denuncian que siguen trabajando jornadas de 17 y 24 horas, realizando guardias que no cuentan para su jubilación y «sosteniendo el sistema a base de esfuerzo personal, sacrificio y vocación. Pero la vocación no puede ser una excusa para la explotación».
Además, critican la imposición de «servicios mínimos abusivos que vacían de contenido nuestro derecho fundamental a la huelga».



