Modernidad y tradición se han unido en la penúltima mascletà de las Fallas 2026, un disparo que ha hecho vibrar a una abarrotada plaza del Ayuntamiento de València en una jornada nuevamente marcada por el ambiente primaveral. Durante cinco minutos, el cielo y el suelo de la llamada catedral de la pólvora han sido el escenario de un espectáculo meticulosamente diseñado, en el que se han quemado 180 kilos de material pirotécnico.
El disparo ha corrido a cargo de la Pirotecnia Caballer FX Global Foc, de Moncada, que ha apostado por un guion rítmico con gran variedad de efectos y un final largo, hermético y atronador. Ese cierre, compacto y sin fisuras, ha concentrado la máxima intensidad de ruido y vibración, prolongando la sensación sonora hasta el último segundo y logrando que el público mantuviera la tensión de principio a fin.
Un diseño digital que va de menos a más
El diseño de la mascletà ha sido obra del joven pirotécnico Diego Pérez de Lucía Lora, de 22 años, representante de la quinta generación de esta saga familiar. Desde el balcón, ha explicado que buscaba un final muy hermético, muy largo y con mucha variedad, y que el resultado ha respondido exactamente a lo que había imaginado. Ese concepto de hermético resume un cierre en el que los truenos se encadenan casi sin pausas, generando un muro de sonido que envuelve por completo la plaza.
Diego ha detallado que el inicio del espectáculo ha sido digital, con efectos de crackers que han marcado el ritmo inicial. A partir de ahí, el disparo ha evolucionado hacia una senyera de humo, una imagen simbólica en el cielo que combina pirotecnia y tradición valenciana. Después han entrado elementos más clásicos, con una progresión de menos a más que ha incluido cartuchería de silbatos serpentina y roncadoras, piezas que aportan diferentes timbres y alturas de sonido para enriquecer la secuencia.
Tras esa parte más tradicional, se ha dado paso a un inicio más moderno dentro del propio cuerpo de la mascletà, con fuego digital y ráfagas que han servido de transición hacia el tramo central del disparo. Esa combinación de tecnología y pólvora clásica ha reforzado la idea de un espectáculo que busca actualizar el lenguaje pirotécnico sin renunciar a la estructura fundamental de la mascletà.
Para Diego, lo más importante en este tipo de disparos es no perder nunca el ritmo. Según ha subrayado, la mascletà debe ir siempre de menos a más, in crescendo, manteniendo una cadencia reconocible que permita al público seguir cada fase y anticipar el clímax final. El joven pirotécnico se ha mostrado supersatisfecho tras haber disparado este año tanto la Crida como la mascletà del día 18, y ha confesado que se ha sentido tranquilo en cuanto ha comprobado que todo empezaba bien y que cada fase encajaba según lo previsto.
Una saga pionera y una plaza entregada
En el balcón, Diego ha estado acompañado por su hermana Carlota y por su madre, María José Lora. Ella ha recordado que la primera mujer en disparar en la plaza del Ayuntamiento y en una Nit del Foc fue su abuela, Josefina Caballer, un hito que marca el carácter pionero de esta familia en un sector tradicionalmente masculino. Lora ha definido la mascletà diseñada para esta jornada como divertida y alegre, dos adjetivos que resumen la intención de combinar sorpresa, ritmo y color en cada secuencia.
La pirotécnica ha insistido en que su oficio es vocación y amor al arte, y ha pedido que no se pierda esta forma de entender la pólvora como una expresión cultural profundamente arraigada en las fiestas valencianas. La ovación recibida desde la plaza, llena desde horas antes del disparo, ha reforzado ese vínculo entre el público y la pirotecnia, que en Fallas se vive como uno de los ejes centrales de la fiesta.
La mascletà del penúltimo día de Fallas ha contado en el balcón con la presencia de la alcaldesa, María José Catalá, y de las falleras mayor, Carmen Prades, e infantil, Marta Mercader, junto a otros representantes institucionales. También han seguido el disparo el arzobispo de Valencia, Enrique Benavent; la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, y la delegada del Gobierno y secretaria de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, además de varios miembros del Consell, como la vicepresidenta primera, Susana Camarero, el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, y la consellera de Servicios Sociales, Elena Albalat.
La masiva afluencia de público ha tenido también su reflejo en el balance de actuaciones de Cruz Roja. Durante o tras la mascletà se han registrado cuatro evacuaciones a centros hospitalarios: una por posible infarto, otra por lipotimia, una tercera por hipertensión y una por traumatismo. Además, se han realizado 53 asistencias médicas en el entorno de la plaza, la mayoría de ellas por lipotimias, con 45 casos, así como tres por traumatismos, dos por heridas y dos por patologías cardíacas. Estas incidencias muestran el impacto físico que puede tener el calor, la aglomeración y la intensidad sonora sobre parte del público, y explican el despliegue sanitario que acompaña siempre a estos espectáculos pirotécnicos de gran afluencia.





