El mismo año en que se celebra el Mundial del 2026 se comienza a planificar todo de cara al próximo Mundial 2030, el cual tiene a España como una de las tres sedes junto con Portugal y Marruecos. Si bien España es el país con más tradición futbolera y mejor infraestructura de los tres, al aumentar el número de países que albergan el torneo, se reducen los cupos de partidos para los distintos estadios españoles.
Valencia se antoja como una sede ideal desde el punto de vista logístico y hotelero. Por otra parte, la gran interrogante de momento es el estadio. Para cumplir con las exigencias de la FIFA, el recinto no solo debe estar terminado, sino que debe presentar una infraestructura de vanguardia que garantice la seguridad, la accesibilidad y debe tener una capacidad de al menos 60 mil espectadores para la fase de grupos y eliminatorias iniciales.
El debate relacionado con las posibles sedes ya se encuentra encendido, pese a que todavía falta mucho para el Mundial del 2030. Esto no resulta sorprendente, pues el fútbol es el deporte más popular del planeta, incluyendo las apuestas deportivas. Solo basta con echar un vistazo a la página de cuotas de fútbol de Legalbet, dónde los expertos enlistan los partidos más populares y las cuotas ofrecidas por los sitios de apuestas, ya que desde ahí se puede ver que la actividad que rodea al fútbol no parece disminuir.
La cantidad de sedes que corresponderán a España
Aunque Valencia puede parecer favorita, hay muchas sedes de calidad en territorio español.
España espera albergar la mayor cantidad de partidos de todo el torneo, algo motivado por el número de estadios que presentaron.
Al presentar 11 recintos (al cual puede sumarse el Nou Mestalla), se espera que España tenga entre 50 y 55 partidos en total. Esto no solo significaría que se tienen una gran cantidad de partidos, sino que es posible que la final y varios de los partidos importantes se jueguen en suelo español.
Hasta ahora, el Nou Mestalla no entra dentro de los estadios propuestos por España. Sin embargo, esto puede cambiar, ya que de finalizar el nuevo proyecto sobre el estadio este sí que entraría dentro de los estándares para albergar uno o varios partidos. Dadas las características del nuevo Mestalla, de culminar el proyecto se podría albergar partidos de fases de grupos hasta semifinal, siempre que se cumpla el proyecto planteado.
Un proyecto de remodelación que espera cumplir con las expectativas
El diseño del Nou Mestalla, si se mantiene tal y como se ha programado, lo ubicaría como uno de los mejores estadios de Europa en términos de modernidad. Lo más llamativo es insertar una cubierta innovadora, zonas comerciales integradas y una optimización de la visibilidad que lo hace idóneo para grandes eventos. La FIFA valora positivamente los estadios que ofrecen una “experiencia completa”, y parece que el Nou Mestalla apunta hacia ello.
Lo más importante de todo será la capacidad. Con una promesa de tener más de 60 mil asientos, podrá albergar partidos hasta la semifinal. Sin embargo, no podrá optar por una hipotética final debido a que el mínimo permitido para estos partidos es de 80 mil espectadores. Aun así, de terminarse, seguramente el Nou Mestalla puede formar parte de la cita mundialista.
Aún no existen garantías de que ocurrirá, pero hay esperanzas reales de que se aprovechará el Mundial para incluir el nuevo proyecto del nuevo Mestalla. De ocurrir, se repetiría el estadio como sede luego de casi 50 años de haber albergado un partido mundialista.
Lo que Valencia puede aportar al Mundial
En términos de experiencia, Valencia es más que un estadio moderno, nuevo y prometedor. La ciudad en sí es de los mejores destinos para turistas de todas partes del mundo. Además, la conectividad mediante el AVE, un aeropuerto internacional en constante crecimiento y una red de transporte público eficiente dentro de la ciudad son puntos que la comisión evaluadora tiene muy en cuenta.
Por último, tenemos que destacar que la ubicación del Nou Mestalla permitiría una integración orgánica de la experiencia mundialista con la ciudad. La ubicación facilitaría el movimiento de aficiones extranjeras y reduciría el impacto ambiental de los traslados. De hecho, la sostenibilidad es otro de los pilares del Mundial 2030, donde el nuevo estadio contempla sistemas de eficiencia energética que cumplen con los requisitos de la Agenda 2030.



