El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha afirmado que el punto de rotura del carril se produjo en el carril nuevo, junto a la soldadura, en relación con el accidente ferroviario ocurrido en la línea Madrid-Sevilla.
Según ha explicado, la hipótesis que maneja la investigación apunta a una fractura súbita que no había dado señales previas detectables.
Puente ha insistido en que se trata de una hipótesis provisional y ha recalcado que “no se puede decir” todavía cuál fue el origen exacto del fallo, ya que el análisis técnico continúa abierto. En este sentido, ha señalado que la investigación debe determinar si la rotura se produjo por torsión cuando el tren circulaba en condiciones normales de operación.
Análisis técnico y protocolos de seguridad
El ministro ha detallado que la hipótesis inicial de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios apunta a una fractura del carril como desencadenante del accidente. Ha explicado que el defecto se habría originado de forma inicial en una fisura no detectada por los sistemas de inspección del circuito de vía, lo que habría permitido el paso de varios trenes antes de producirse la rotura definitiva.
En este contexto, Puente ha señalado que algunos expertos consideran posible que la fractura se produjera por torsión cuando el tren ya estaba en situación de descarrilamiento, y no necesariamente como causa inicial del siniestro. En cualquier caso, ha insistido en que el laboratorio deberá examinar tanto el carril como la soldadura.
Soldaduras e inspecciones de vía
El titular de Transportes ha defendido los protocolos de mantenimiento e inspección del tramo, y ha recordado que las soldaduras se certifican con pruebas de ultrasonidos y se revisan de forma periódica. Según ha indicado, las últimas auscultaciones realizadas en los 58 días previos no detectaron anomalías, y ha asegurado que ningún maquinista alertó de irregularidades.
Para ilustrar la dificultad de detección, Puente ha explicado que los datos de aceleraciones laterales de trenes de Renfe muestran que en el tramo afectado se produjo una pequeña elevación dentro de los márgenes de seguridad, que fue creciendo con el paso de trenes sucesivos.
Investigación abierta y responsabilidades
Puente ha subrayado que no se puede hablar todavía de causas cerradas ni de responsabilidades. Ha insistido en que “extraño no es necesariamente sabotaje” y ha recalcado que la investigación debe concluir si existieron irregularidades por acción u omisión.
En relación con posibles dimisiones, el ministro ha afirmado que hay “capacidad” en la gestión y que se actuará “como tenga que actuar” si se derivan responsabilidades. Asimismo, ha recordado que cualquier actuación deberá determinarse una vez finalice el análisis técnico completo.

