El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha subrayado que el paro registrado en la Comunitat Valenciana alcanzó en marzo la cifra más baja desde septiembre de 2008, consolidando una tendencia de mejora del empleo que se prolonga desde hace meses y que sitúa a la autonomía entre las que más reducen el desempleo en términos interanuales.
En marzo, el paro registrado bajó en 2.467 personas respecto a febrero, lo que supone un descenso mensual del 0,85 % y deja el total de personas desempleadas en 288.162. En comparación con el mismo mes del año anterior, el desempleo se redujo en 19.440 personas, equivalente a una caída interanual del 6,32 %, lo que refleja un mercado laboral más dinámico y con mayor capacidad para crear puestos de trabajo y absorber nuevos perfiles profesionales.
Según ha trasladado la Generalitat, estos datos confirman, en palabras de Pérez Llorca, que la economía valenciana avanza en la buena dirección, con un mercado laboral que ofrece más oportunidades para distintos colectivos y sectores. La combinación de un descenso mensual y una reducción interanual relevante se interpreta como una señal de estabilización del empleo, más allá de factores estacionales.
Fuerte caída del paro femenino y juvenil
El Consell ha destacado que la bajada del paro entre las mujeres ha sido especialmente significativa, con una reducción del 0,9 % en términos mensuales. Esta evolución apunta a una mejora paulatina en la incorporación y mantenimiento de las mujeres en el mercado laboral, tradicionalmente más afectadas por la temporalidad y la dificultad de acceso al empleo.
El paro juvenil también muestra una evolución positiva. Entre los menores de 25 años, el desempleo se ha reducido un 4,6 % en el último año, lo que indica que las medidas dirigidas a facilitar la primera experiencia laboral y la mejora de la formación están empezando a reflejarse en las cifras de registro.
En esta línea, la Generalitat ha puesto el foco en las políticas activas de empleo orientadas a mejorar la cualificación profesional, facilitar la inserción laboral y prestar atención especial a los colectivos con mayores dificultades para encontrar trabajo. Como ejemplo, ha recordado que Labora, el Servicio Valenciano de Empleo y Formación, ha activado más de 12 millones de euros en ayudas para que los ayuntamientos contraten a personas jóvenes desempleadas menores de 30 años durante al menos nueve meses, favoreciendo su experiencia laboral y su estabilidad a medio plazo.
Pérez Llorca ha resaltado además el descenso del paro en todos los sectores productivos, algo que ha vinculado al resultado de una política útil centrada en las personas y en el apoyo real al tejido económico, desde autónomos y pymes hasta grandes industrias y productores del sector primario. Este comportamiento generalizado sugiere que la mejora no se limita a actividades concretas, sino que se extiende de forma más homogénea por el conjunto de la economía valenciana.
El president ha reafirmado el compromiso del Consell con el desarrollo de medidas eficaces que impulsen la actividad económica y la creación de empleo estable y de calidad, al tiempo que atraigan y retengan talento. Entre los objetivos señalados se encuentra reforzar una formación alineada con las necesidades reales del mercado laboral de la Comunitat Valenciana, con programas que actualicen competencias y faciliten la recualificación de personas desempleadas.
Dentro de esta estrategia, ha recordado que la semana pasada Labora publicó la convocatoria del Plan de Formación 2026, dotado con cerca de 200 millones de euros. Este plan permitirá poner en marcha más de 4.100 acciones formativas y mejorar la cualificación de más de 58.000 personas, con el propósito de aumentar sus opciones de acceso a un empleo y de dar respuesta a los perfiles que demandan las empresas.
Pérez Llorca ha incidido también en la importancia de garantizar un entorno de seguridad jurídica, la simplificación de los trámites administrativos y la existencia de incentivos fiscales. Según ha defendido, estos elementos son clave para generar confianza en las empresas y en los inversores, favorecer nuevas implantaciones y consolidar proyectos ya existentes, lo que se traduce en más inversión, más actividad y, en última instancia, más empleo para la Comunitat Valenciana.



