Cuando se habla de economía digital en España, los focos suelen apuntar a Madrid y Barcelona. Sin embargo, la Comunidad Valenciana lleva años avanzando a un ritmo que la coloca como la región con el segundo mayor crecimiento en valor añadido digital del país, solo por detrás de la capital. Su economía digital alcanzó los 22.350 millones de euros en 2023, lo que representa el 18% del PIB regional, según el Observatorio LAB de I+D+i, Tecnología y Emprendimiento 2025 presentado por Fundación LAB Mediterráneo y el Ivie.
Ese 18% todavía queda lejos del 30,3% de Madrid o del 22,8% de Cataluña. Pero la tendencia importa más que la foto fija: entre 2021 y 2023, el VAB digital valenciano creció un 4,2%, el segundo avance más fuerte de todas las comunidades autónomas. Dentro de ese ecosistema en expansión, el entretenimiento digital – juego online, streaming, gaming competitivo – ha encontrado un terreno fértil que merece un análisis detallado.
El ecosistema tecnológico que sostiene el ocio digital
Valencia no es solo paella y Fallas. La ciudad se ha convertido en uno de los hubs tecnológicos más dinámicos de Europa. Según el Observatorio de Startups de la Comunidad Valenciana publicado por Startup Valencia, el ecosistema alcanzó las 1.689 startups en septiembre de 2025, un crecimiento del 11,3% respecto al mismo periodo de 2024.
Algunos datos que contextualizan este crecimiento:
- Las startups valencianas captaron más de 160 millones de euros en inversión durante 2025.
- El 71% de las empresas emergentes recibió financiación, un aumento del 66% frente al año anterior.
- El ecosistema cuenta con 2.014 organizaciones de apoyo, incluyendo aceleradoras, inversores y espacios de coworking.
Este tejido empresarial no se limita al fintech o al healthtech. Las empresas vinculadas al entretenimiento digital – desarrollo de juegos, plataformas de contenido, herramientas de gamificación – forman parte del ecosistema y se benefician del mismo acceso a talento, inversión y red de contactos. Valencia ofrece un coste de vida un 40% inferior al de ciudades como Berlín o Ámsterdam, lo que atrae tanto a emprendedores locales como a profesionales internacionales que eligen la ciudad para teletrabajar.
El empleo digital en la Comunidad Valenciana ha crecido un 36% en la última década, hasta alcanzar los 363.300 puestos de trabajo. Es una cifra que todavía se sitúa por debajo de la media nacional del 19,4%, pero el impulso es claro. Y una parte de esos puestos está directamente vinculada a la creación, distribución y operación de plataformas de entretenimiento.
El juego online en España y su reflejo en la Comunidad Valenciana
El entretenimiento digital regulado en España vive un momento de expansión. La Memoria Anual del Juego Online 2024 publicada por la DGOJ confirma que el mercado alcanzó casi dos millones de jugadores activos, con un GGR de 1.454 millones de euros y un crecimiento del 17,6% interanual.
| Indicador nacional (2024) | Cifra |
| GGR total | 1.454,59 millones € |
| Jugadores activos | 1.992.889 |
| Crecimiento interanual GGR | +17,6% |
| Nuevas cuentas mensuales (media) | 151.898 |
| Segmento líder | Casino (50,2% del GGR) |
La Comunidad Valenciana se sitúa entre las regiones con mayor actividad del mercado regulado. Datos de la DGOJ muestran que la región registra uno de los índices más altos de jugadores que alternan entre apuestas deportivas y modalidades de casino. Valencia, Alicante y la zona turística de Benidorm concentran una masa de usuarios que combina residentes habituales con visitantes de larga estancia, muchos de ellos nómadas digitales o trabajadores remotos que consumen ocio online como parte de su rutina diaria.
La recaudación por Impuesto de Actividades del Juego sitúa a la Comunidad Valenciana como cuarta comunidad del país, con 19 millones de euros anuales, solo por detrás de Cataluña, Andalucía y Madrid.
Perfil del jugador valenciano: joven, digital y multidispositivo
El perfil del usuario de plataformas de entretenimiento en la Comunidad Valenciana responde al patrón nacional con algunos matices locales. Ocho de cada diez jugadores son hombres, y el 85,7% tiene entre 18 y 45 años. Pero lo que diferencia a esta región es la confluencia de dos poblaciones digitales: la local y la internacional.
Valencia acoge una comunidad creciente de profesionales extranjeros – desarrolladores, diseñadores, consultores – que trabajan en remoto y que están acostumbrados a interactuar con plataformas digitales de todo tipo. Este segmento tiene características propias:
- Prefiere métodos de pago digitales o cripto frente a transferencias bancarias.
- Compara plataformas internacionales antes de registrarse.
- Valora la rapidez de los depósitos y la transparencia en las condiciones.
Para este público, Oro casino online y otros operadores con enfoque en criptomonedas resultan especialmente atractivos. Registrarse en Oro.gg, por ejemplo, es un proceso que prescinde de la verificación bancaria inicial y permite operar desde wallets descentralizados. Oro casino oficial refleja esta filosofía. El Oro gg bonus de bienvenida y las promociones recurrentes se mencionan con frecuencia en foros de la comunidad expat valenciana como opciones accesibles y sin las fricciones habituales de la banca española.
Este perfil de usuario digital coexiste con el jugador local, que tiende a preferir apuestas deportivas vinculadas al fútbol y que accede a las plataformas desde el móvil. La combinación de ambos segmentos explica por qué la Comunidad Valenciana muestra patrones de uso más diversificados que otras regiones donde el consumo se concentra en un solo vertical.
Más allá del juego: el mapa completo del entretenimiento digital
El juego online es la vertical con más datos públicos, pero no es la única forma de entretenimiento digital que crece en la región. El panorama valenciano incluye otros segmentos que compiten por el mismo tiempo de pantalla y presupuesto de ocio.
El streaming de vídeo sigue siendo el formato dominante en hogares. Las plataformas de suscripción han atravesado una fase de ajuste de precios, pero el consumo per cápita se mantiene estable. La diferencia respecto a otros mercados europeos es que en España – y especialmente en la costa mediterránea – los picos de consumo se desplazan hacia la noche por los horarios de vida social, lo que genera patrones de uso diferentes a los de países centroeuropeos.
El gaming competitivo y los eSports han consolidado una escena local. Valencia ha acogido eventos presenciales vinculados a ligas nacionales, y varias organizaciones del ecosistema startup trabajan en herramientas de gamificación aplicadas al turismo, la educación y el comercio. Este cruce entre gaming y otros sectores es precisamente lo que distingue al ecosistema valenciano del de Madrid, donde la industria del entretenimiento digital tiende a estar más compartimentada.
Los podcasts y el audio digital en español crecen a ritmo sostenido, con productoras locales que han encontrado en Valencia un entorno más asequible que Madrid o Barcelona para montar estudios y atraer talento. El formato audio complementa al entretenimiento visual y se consume en contextos diferentes – desplazamientos, ejercicio, momentos de espera – lo que lo convierte en competidor indirecto de las plataformas de juego por el tiempo del usuario.

El turismo como catalizador del consumo digital
La Comunidad Valenciana recibe más de nueve millones de turistas internacionales al año. Ese flujo de visitantes no solo consume servicios hoteleros y gastronómicos: también consume entretenimiento digital. Un turista británico o alemán que pasa dos semanas en la costa alicantina mantiene sus suscripciones de streaming, accede a plataformas de apuestas desde el móvil y, en muchos casos, descubre operadores locales o internacionales que no conocía en su país de origen.
Para las plataformas de entretenimiento, este comportamiento es relevante por dos razones. La primera es el volumen: millones de personas con tiempo libre y acceso a wifi en hoteles y apartamentos. La segunda es la diversidad: jugadores de distintos mercados regulatorios, con distintas preferencias de pago y distintos hábitos de consumo, coinciden en el mismo territorio durante meses de temporada alta.
Esto convierte a la Comunidad Valenciana en una suerte de escaparate involuntario para el sector. Plataformas como Oro casino España ganan visibilidad entre usuarios que no las encontrarían de otra forma. Jugar en Oro gg o en cualquier otro operador digital desde una terraza en El Cabanyal o un apartamento en Jávea se ha normalizado como parte del tiempo de ocio vacacional. Y quienes prueban un Oro casino bono sin depósito durante sus vacaciones pueden convertirse en usuarios recurrentes una vez que regresan a sus países de origen.
Retos pendientes: talento, regulación y brecha digital
El crecimiento tiene sus límites. La prima salarial de los especialistas digitales en la Comunidad Valenciana es del 37%, frente al 50% de la media nacional y de Madrid. Esto significa que la región atrae talento por calidad de vida, pero pierde parte de él por salarios. Solo el 12,8% de las empresas industriales valencianas cuenta con especialistas digitales en plantilla, frente al 14,2% de la media española.
En materia de regulación, el debate nacional sobre los bonos de bienvenida en plataformas de juego afecta directamente a la región. En 2024, tras la reintroducción de estas promociones, el número de jugadores activos en España creció un 21,7%. El Ministerio de Consumo ha señalado esta cifra con preocupación. Para la Comunidad Valenciana, con su doble base de usuarios – locales e internacionales —, encontrar el equilibrio entre accesibilidad y protección del consumidor es especialmente complejo.
| Reto | Situación actual |
| Prima salarial digital | 37% (media nacional: 50%) |
| Empresas industriales con especialistas TIC | 12,8% (media nacional: 14,2%) |
| Empleo digital sobre total | 17,2% (media nacional: 19,4%) |
| Peso digital en PIB regional | 18% (Madrid: 30,3%) |
La brecha digital también persiste en zonas rurales del interior, donde la conectividad sigue siendo un obstáculo para el consumo de servicios digitales. Las comarcas del interior de Castellón o de Valencia, a pesar de los avances en cobertura de fibra, no tienen las mismas condiciones que la capital o la costa. Esto limita el alcance real de las plataformas de entretenimiento y crea una fractura entre la Valencia digital – urbana, costera, conectada – y el interior de la comunidad.
El próximo paso: integración y diversificación
La Comunidad Valenciana tiene los ingredientes para consolidarse como un polo de entretenimiento digital en el sur de Europa. Un ecosistema startup en expansión, una base de usuarios diversificada entre locales y extranjeros, costes operativos competitivos y un flujo turístico que funciona como canal de adquisición natural.
Lo que falta es integración. Las políticas públicas de digitalización – como el programa DIGITALIZA-CV del Ivace, dotado con 3,4 millones de euros para 2026 – se centran en la industria y los servicios, pero rara vez incluyen al entretenimiento digital como vertical estratégica. Los datos de la DGOJ demuestran que el sector genera ingresos, empleo cualificado y recaudación fiscal. Reconocerlo como parte del ecosistema digital y no como un apéndice incómodo es el paso pendiente.
Mientras tanto, el crecimiento sigue. Los usuarios valencianos – por nacimiento o por elección – consumen entretenimiento digital a un ritmo creciente, desde el streaming hasta las plataformas de juego, pasando por el gaming y el audio. La región no lidera en cifras absolutas, pero su trayectoria ascendente y su mezcla de perfiles la convierten en uno de los mercados más interesantes de observar en los próximos años.


