Un policía nacional fuera de servicio ha detenido el lunes por la mañana en el barrio de Campanar a una mujer de 29 años como presunta autora de al menos cinco hurtos ‘amorosos’. Esta modalidad consiste en acercarse con gestos afectuosos a personas de avanzada edad para, una vez ganada su confianza y aprovechando el contacto físico, sustraerles joyas y otros efectos de valor.
Los hechos han ocurrido sobre las diez y media, cuando el agente ha observado a la sospechosa aproximarse a dos mujeres mayores, una de ellas con movilidad reducida que utilizaba un andador. La joven ha iniciado una conversación, les ha dado dos besos y, al tocarles las manos, ha intentado quitarles piezas de joyería. Al percatarse de la maniobra, el policía se ha acercado para identificarla; la mujer ha salido huyendo, pero el agente la ha alcanzado y la ha detenido como presunta autora de un delito de hurto en grado de tentativa.
Modus operandi y alcance del caso
Las pesquisas posteriores llevadas a cabo por la Brigada Provincial de Policía Judicial de València han permitido imputarle otros cuatro hurtos ‘amorosos’ cometidos en la ciudad entre el 19 y el 23 de febrero. Este tipo de robo explota la cercanía física y la aparente cordialidad para desviar la atención de la víctima, lo que facilita la sustracción de cadenas, anillos u objetos similares sin necesidad de violencia. El patrón observado refuerza que el objetivo principal son personas mayores, especialmente vulnerables por su menor capacidad de reacción y por la facilidad con la que el contacto cercano puede ocultar la maniobra.
La detenida ha pasado a disposición judicial y las diligencias continúan abiertas para el total esclarecimiento de los hechos y la posible localización de otras víctimas. La investigación permanece activa para determinar si existen más perjudicados vinculados a esta misma forma de actuar y para avanzar en la recuperación de los efectos sustraídos.


