Varias organizaciones animalistas han protagonizado una protesta ante el Circ de Nadal, instalado en Alfafar (Valencia), para rechazar el uso de animales en el espectáculo y cuestionar el mensaje que, a su juicio, se traslada a la infancia.
La movilización ha sido convocada por Animanaturalis, Youth Climate Save Valencia, Plataforma Defensa Animal, Associació Valenciana del Circ y PACMA Comunidad Valenciana, con el respaldo de plataformas vecinales, comunidad educativa y activistas por los derechos de los animales. Su objetivo común es ‘denunciar una vez más la utilización de animales como caballos, burros, bueyes Highland, watusis, llamas y dromedarios en espectáculos de ocio‘.
Las entidades han vuelto a reprobar el impacto de este tipo de actos en la infancia: consideran que normaliza la exhibición y el sometimiento de los animales y lo presenta como entretenimiento. También sostienen que parte del público acude pensando en una actividad familiar sin advertir el posible sufrimiento y estrés que padecen los animales cuando son obligados a actuar.
Vídeos y reseñas reavivan el debate
Según señalan, parte de la clientela desconoce que el circo sigue utilizando animales y varias reseñas, que acaban siendo borradas, denuncian supuestas irregularidades en el interior del recinto. En paralelo, la cuenta de Instagram Veganizhadas ha publicado un vídeo con imágenes de los animales utilizados en el espectáculo.
El material audiovisual está teniendo gran repercusión en redes sociales, lo que ha generado una fuerte reacción pública y ha vuelto a situar en el centro del debate el uso de animales en espectáculos circenses. Las autoras del vídeo relatan que acudieron como manifestantes para denunciar el retroceso que supone volver a utilizar animales en pleno 2026.
Según su testimonio, al rodear el recinto observaron empujones y uso del látigo por parte del personal y del domador, así como la situación de un dromedario que, a su juicio, necesitaba atención veterinaria urgente. Añaden que una espectadora les confesó haber visto al animal arrastrar las patas traseras y tambalearse peligrosamente hacia el público por falta de equilibrio.
También denuncian los llantos de los burros en la zona de estabulación y una contaminación acústica constante, que consideran imposible de pasar desapercibida y de no ser sufrida por ellos. Desde Animanaturalis se ha difundido otro vídeo que, según la organización, muestra la realidad de los animales empleados en este tipo de funciones.
La Associació Valenciana del Circ, que agrupa a más de 135 entidades del sector, ha reiterado su rechazo frontal a este modelo y ha defendido un circo basado exclusivamente en el talento humano. La bióloga Rosa Más ha sostenido que en los circos debe prohibirse la presencia de todos los animales por ser contraria a su naturaleza, y ha denunciado el uso de elementos de castigo como los látigos en procesos de doma.
Próximas movilizaciones
Las diferentes entidades convocantes han anunciado nuevas protestas ante el circo mientras continúe el uso de animales. Subrayan que, a su entender, la mayoría de circos han rechazado ya este tipo de espectáculos y se preguntan por qué en Valencia se permite nuevamente, cuestionando si puede considerarse ocio para todos los públicos.
Con la actividad en redes y el apoyo de colectivos vecinales y de la comunidad educativa, el debate ha regresado al primer plano en Alfafar. Las organizaciones han indicado que mantendrán la presión social para impulsar funciones de circo basadas únicamente en el desempeño artístico humano.


