El descontento de los vecinos del barri de Oriols y la decepción y la indignación de las asociaciones por la falta de información respecto el cierre del polideportivo, han hecho elevar sus quejas en una carta hecha pública los medios de comunicación, donde demandan saber los tiempos de las obras, las alternativas, pero también el futuro de los empleados municipales, recordando a su vez las promesas de la edil responsable de Deportes.
Todo esto, parece haber contribuido a que, aunque la alcaldesa de València, María José Catalá, confirme esa clausura, «priorizando la seguridad», dado el estado en el que se encuentra, según un informe de una empresa, que también reclaman los vecinos, se valore, que las actuaciones puedan ser «por fases».
Así, Catalá ha confirmado que el polideportivo de Orriols se cerrará el próximo 31 de agosto ante los problemas de la cubierta, subrayando que «lo primero es la seguridad de los vecinos y vecinas». Sin embargo, la presión vecinal ha generado que se añada una matización, por lo que las actuaciones previstas podrían producirse de forma escalonada como demandaban los usuarios de este espacio.
Así lo ha explicado este lunes la primera edil, durante una visita al Complejo Deportivo-Cultural Petxina, a preguntas de los medios sobre la petición de vecinos de reunirse con el equipo de gobierno municipal para intentar que la reforma se haga por fases para así no tener que cerrar.
Al respecto, Catalá ha indicado ha expuesto que el concesionario de la instalación «nos ha advertido por escrito de que la cubierta tiene serias deficiencias y problemas de seguridad de cara al invierno, por tanto el 31 de agosto se va a cerrar para hacer la intervención oportuna».
La indignación del vecindario por falta de información
Aunque en las declaraciones de la primera edil, Catalá ha afeado «La falta de mantenimiento de este espacio», algo que el barrio también comparte, pero los planteamientos de los usuarios de este espacio, van más allá.
En su escrito, recuerdan que les falta información sobre un cierre que prevé dejar más de un año cerrada esta instalación. También se refieren a la falta de información a las entidades de esta zona. Además, en una petición de reunión con la responsable de Deportes, reclaman también conocer detalles del informe en el que se basa la decisión de cierre y auqnue reconocen que la cubierta está deteriorada se plantean si las medidas preventivas o las actuaciones no podrían plantearse evitando el cierre total y sobre todo por un periodo de tiempo tan prolongado.
Por último, el mismo vecindario también se pregunta por la situación laboral del personal que atiende estas instalaciones, y sus puestos de trabajo. Preguntas todas a las que por el momento, parece que todavía nadie ha contestado.
Este es el escrito íntegro de las asociaciones del barrio
«El sábado día 27 de julio, reunidos en la piscina municipal de Orriols representantes de las tres asociaciones, acuerdan solicitar una reunión urgente con la concejala de Deportes, Rocío Gil Uncio y poner en conocimiento de la ciudadanía los hechos siguientes:
El jueves día 25 de julio, dicha concejala, en rueda de prensa para hablar de su gestión, anuncia el cierre por al menos un año del polideportivo-piscina de Orriols.
Personas usuarias, personal del centro y entidades sociales de los barrios más afectados, Orriols-Rascanya y Benimaclet, no habían sido informadas y les causa sorpresa, indignación y frustración.
El polideportivo, construido hace más de veinte años, se ha ido deteriorando porque no se ha invertido en su mantenimiento y es cierto que necesita una reforma. El motivo al que alude la concejala es que el techo podría ser inseguro en caso de vendaval. Pero no se menciona que exista un informe técnico al respecto de los servicios municipales, solo que así lo considera la empresa que gestiona las instalaciones.
Queremos saber cómo se está gestionando todo este asunto y cuánto tiempo se empleará en el trámite administrativo hasta que la empresa finalmente encargada de hacer la reforma pueda comenzar las obras, pues nos tememos que esto no será posible antes del verano del próximo año.
De ser así, se debe revisar el techo, reforzarlo si es necesario por procedimiento de urgencia y, como ya se hizo en una ocasión, cerrar las instalaciones si se prevén condiciones meteorológicas adversas.
También queremos saber si las obras pueden realizarse por fases, de manera que las personas usuarias se vean perjudicadas el menor tiempo posible. Lo que no podemos tolerar de ninguna manera es que unas instalaciones de estas características se cierren por un periodo que tememos no inferior a dos años.
Al polideportivo acuden cientos de personas de todas las edades, además de los cursos que se imparten a bebés y escolares. Destaca el colectivo de personas de edad avanzada, a las que no resultará fácil desplazarse a otros polideportivos municipales y a las que, además de afectarles en su salud física, también lo hará en la mental por la pérdida de un ámbito esencial de relaciones sociales.
También pedimos que de verdad se cumpla la promesa de la concejala de reubicar al personal en otras instalaciones deportivas en funcionamiento o de próxima apertura. Según nos han informado, de trece, diez van a quedarse sin trabajo».


