El Ayuntamiento de València ha iniciado la retirada del toldo instalado en la plaza de la Mare de Déu. Los informes técnicos han determinado que este sistema de sombraje “es perjudicial para la conservación del monumento”.
En concreto, el estudio firmado por el arquitecto Javier Benlloch advierte de que el entoldado ha provocado “filtraciones de la cubierta que se convierten en peligrosos lavados de las juntas de la cornisa”.
Los trabajos han comenzado este miércoles. Además, se desarrollan con medidas de seguridad y respeto al patrimonio, al tratarse de una actuación destinada precisamente a proteger la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados. Esta basílica está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento.
Fases de retirada y calendario previsto
La intervención arranca con la retirada de los cables de sujeción. Luego continuará con el desmontaje, bajada y traslado del toldo. Este toldo será depositado en un almacén municipal del Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos para su posible reutilización.





La previsión es que los trabajos concluyan el 28 de febrero, antes del inicio del mes fallero. Esto será posible siempre que no se registren imprevistos o alertas meteorológicas que obliguen a modificar el calendario.
Estudio para un nuevo sistema de sombra
En paralelo, y tras el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno Local el pasado 23 de enero, los servicios municipales iniciarán un estudio de viabilidad para analizar la instalación de un nuevo sistema de sombraje. Este sistema debe ser compatible con la protección patrimonial del entorno y permitir generar zonas de sombra en determinados momentos del año.
El Ayuntamiento asume la retirada conforme al proyecto redactado por el personal técnico contratado por la Basílica.
Antecedentes y motivos técnicos
El 22 de enero de 2025, representantes de la Basílica solicitaron una inspección municipal del toldo al constatar su interferencia con los trabajos de reparación del alero de la cubierta.
Posteriormente, un informe del Servicio municipal de Proyectos Urbanos confirmó la necesidad de retirar el entoldado y sus elementos de anclaje. Esto es necesario para acometer la reparación de la cornisa con las garantías necesarias y evitar posibles daños estructurales derivados de sobrecargas y filtraciones.
El toldo estaba regulado por un convenio suscrito en julio de 2011 entre el Ayuntamiento y la Fundación para la Restauración de la Basílica. Este convenio reconocía la propiedad municipal del sistema.
Tras la extinción de dicha fundación, la propia Basílica asumió las gestiones como propietaria del inmueble. Finalmente, ambas partes han acordado la retirada definitiva y la extinción del convenio que regulaba su instalación y mantenimiento.



