domingo, 14 abril 2024

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Rus pide al TSJCV su absolución en los ‘zombies’: ‘La Audiencia hizo malabarismos para atribuirme lo imposible’

Sobre este aspecto, distinguen entre las contrataciones de Ciegsa y de Imelsa

El expresidente de la Diputación y del PP de la provincia de Valencia Alfonso Rus ha pedido al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) que lo absuelva en la causa de los ‘zombies’ de Imelsa: “La Audiencia hizo malabarismos para atribuirme lo imposible“.

Así se desprende del recurso de apelación presentado por la defensa de Rus ante el tribunal valenciana contra la sentencia de la Audiencia de Valencia que le condena a cinco años de cárcel por la pieza de los ‘zombies’ del caso Imelsa —piezas B y F, relativas a contrataciones irregulares en las empresas públicas Imelsa y Ciegsa–, según ha podido saber Europa Press.

En su recurso, los letrados del expresidente de la Diputación alegan vulneración del derecho a la presunción de inocencia y necesidad de condenar en base a prueba de cargo eficaz y suficiente. Sobre este aspecto, distinguen entre las contrataciones de Ciegsa y de Imelsa.

Respecto a Ciegsa, la Audiencia atribuyó a Rus participación en la contratación de dos personas en la empresa pública que no fueron a trabajar y, sin embargo, cobraban. Y esto lo hizo en base a las conversaciones grabadas por otro de los condenados, el exgerente de Imelsa, Marcos Benavent, autodenominado ‘yonki del dinero’, que figuran en unos ‘pendrives’ entregados a Fiscalía.

Al respecto, los abogados de Rus cuestionan en primer términos los ‘pendrives’ como fuente de las grabaciones puesto que, entienden, “fueron creados ‘adhoc’ para su entrega tras una selección y manipulación de un total que se ha procurado eliminar y no consta en la causa”. En base a este motivo, entienden que no puede condenarse a Rus “por unas grabaciones sesgadas, parciales y preseleccionadas”. “Se trata de una prueba viciada de origen e invalida”, apostillan en su escrito.

No obstante, en el caso en el que se diera validez a las grabaciones, los abogados defienden que no existe prueba válida alguna que permita concluir que Rus impusiera la contratación de nadie en Ciegsa. “Resulta imposible que mi representado imponga la contratación de absolutamente nadie en la empresa Ciegsa, dependiente de la Generalitat, y respecto de la cual Rus no ostenta ni ha ostentado nunca ningún cargo”. Por tanto, añaden: “no existe ni ha existido vinculación jerárquica de ningún tipo”.

Además, recuerdan que el propio ex consejero delegado de Ciegsa Máximo Caturla –también condenado en esta pieza– negó cualquier imposición de Rus al respecto. “No tenía capacidad“, insisten.

Es más –agregan–, aún en el supuesto en que Rus recomendara, “que no lo hizo“, la contratación de uno los ‘zombies’ en Ciegsa, “ni se desprende de ninguna grabación, ni nadie así lo ha declarado, que mi representado impusiera su contratación para no cumplir con las funciones que le eran encomendadas”.

“De nuevo –señalan– la sentencia tiene que realizar verdaderos ‘malabarismos‘ para atribuir a mi representado lo imposible, y además contradice con lo manifestado con el propio sujeto durante toda la tramitación de la causa, quien señaló siempre como artífice de su contratación al expresidente de la Generalitat Francisco Camps”.

En relación con el segundo contratado en Ciegsa, los abogados indican que este caso es “más grave y sorprendente“. La Audiencia le condenó en este sentido porque el ‘zombie’ hizo llegar a Rus un currículum y él directamente ordenó su contratación. Sin embargo, el ‘zombie’ dijo que no conocía a Rus –alegan–, y que fue contratado a través del INEM.

“OMNIPRESENCIA DIVINA”

“De nuevo nos encontramos ante unas conclusiones que van mas allá de lo acreditado, ni en fase de instrucción, ni en el propio acto del juicio oral, ni tan siquiera de forma indiciaria, atribuyendo a mi representado actos en los que ni ha intervenido, ni se ha probado su intervención, valoraciones sin sustento probatorio alguno, atribuyendo a mi representado una capacidad de omnipresencia divina que excede en mucho de la prueba practicada. En ese caso en concreto ni tan siquiera hay constancia de que el currículum llegara a mi representado“, advierten.

Así, reiteran: “No existe capacidad jerárquica ni de ningún otro tipo para que mi representado intervenga en la contratación de ninguna persona en la empresa Ciegsa, dependiente de la Generalitat“. Y apostillan: “En los dos casos señalados, ninguno de los trabajadores señala a mi representado como artífice de su contratación, señalando uno de ellos de forma directa a Camps, de quien jerárquicamente depende Ciegsa”.

Por otra parte, sobre el papel de Rus en las contrataciones de Imelsa, los abogados advierten en el escrito de que el expresidente de la Diputación “carecía de capacidad de actuación alguna, y menos todavía de contratación en la empresa Imelsa“.

Sobre la contratación en la mercantil pública de un jugador del Club Olímpic de Xàtiva cuando Rus era presidente del mismo, los abogados defienden que no existe prueba directa y de cargo alguna que acredite que Rus tuviera la más mínimas intervención en su contratación, “y menos todavía que fuera contratado a sabiendas de que no fuera a acudir a trabajar“.

“RETORCIDA MANIOBRA”

“El magistrado ha tenido que realizar una retorcida maniobra en la interpretación de la prueba para conseguir atribuir a mi representado la contratación del jugador, incluida la búsqueda vía ‘google’ de información teledirigida mas propia de la acusación pública que del enjuiciador, lo cual vulnera clara y gravemente el artículo 24 de nuestra Constitución“. “La realidad es bien distinta. No existe prueba de cargo bastante que acredite que mi representado hubiera intervenido ni directa ni indirectamente en la contratación”, insisten.

Y añaden: “El único punto de conexión entre el jugador y mi representado era única y exclusivamente la condición de jugador del Olímpic de uno, y presidente del club por otro, nada más“.

Sobre la contratación de otra mujer en Imelsa, señalan: “Nunca a lo largo de los más de siete años de instrucción de la causa ni en el acto de juicio oral, la contratada refirió que su contratación lo fuera por sugerencia, indicación, orden ni favor de Rus, y menos aún que lo fuera para cobrar sin acudir a su puesto de trabajo“.

Es decir, advierten de que la “única” vinculación que sustenta la sentencia condenatoria entre la contratada y Rus es una declaración sumarial de Benavent, “no ratificada en la vista, y que no se vio corroborada por ningún tipo de prueba directa ni indiciaria“. Por todo, piden la absolución para el expresidente de la Diputación.

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