El delantero nigeriano Sadiq Umar ha vuelto a trabajar este lunes sobre el césped de la Ciudad Deportiva de Paterna, en una sesión en la que el Valencia ha retomado los entrenamientos mientras busca cerrar otro amistoso de pretemporada y avanzar en el fichaje de un lateral derecho a dos semanas de su estreno liguero.
Sadiq arrastra problemas musculares tras el amistoso frente al Castellón y se ha ejercitado al margen de sus compañeros. Sin embargo, ya ha podido realizar trabajo específico sobre el terreno de juego, lo que indica una evolución positiva de sus molestias físicas.
El entrenamiento ha sido el primero del equipo después de la derrota del sábado ante el Newcastle inglés por 1-2 en el Trofeu Taronja. Esa derrota ha dejado sensaciones mejorables en el cuerpo técnico de Carlos Corberán, que quiere mantener el ritmo competitivo de la plantilla antes del inicio de LaLiga.
En la sesión, la plantilla se ha dividido en dos grupos. Los futbolistas que fueron titulares ante el Newcastle han llevado a cabo trabajo regenerativo, con menor carga física, centrado en la recuperación. El resto ha realizado un entrenamiento más intenso con balón y ejercicios tácticos.
Una de las principales novedades ha sido la presencia del capitán José Luis Gayà en el grupo que ha trabajado con más carga. El lateral izquierdo no ha participado en la parte regenerativa pese a haber sido titular en el Trofeu Taronja. Gayà fue expulsado en la primera media hora del encuentro por una dura entrada sobre Anthony Elanga, lo que condicionó el desarrollo del partido para el Valencia.
Situación de André Almeida y planificación
El centrocampista portugués André Almeida también se ha entrenado con normalidad junto al resto de sus compañeros. Su futuro en el club continúa sin resolverse, después de que la anterior semana estuviera apartado durante tres días de los entrenamientos por una posible salida al Swansea inglés que el jugador no aceptó.
La vuelta de Almeida al trabajo grupal supone, de momento, su reintegración en la dinámica habitual de Paterna. El cuerpo técnico cuenta con él mientras no se cierre ningún movimiento en el mercado, aunque su situación contractual sigue abierta.
En el plano competitivo, el Valencia afronta ahora dos semanas sin partidos oficiales. El aplazamiento del encuentro de la primera jornada ante el Betis ha provocado que el equipo de Corberán no tenga competición oficial hasta el próximo 22 de agosto, fecha en la que recibirá al Celta de Vigo en Mestalla.
Esta circunstancia ha llevado al club a moverse para encontrar un nuevo rival al que enfrentarse en un amistoso. La dirección deportiva y el cuerpo técnico consideran que disputar al menos un encuentro más ayudará a mantener el ritmo competitivo y a seguir ajustando automatismos antes del debut liguero en casa.
Búsqueda de un lateral derecho
Paralelamente a la planificación de la pretemporada, el Valencia trabaja para reforzar el lateral derecho. El club tiene como objetivo la incorporación del jugador del Girona Arnau Martínez, al que considera una prioridad para apuntalar la defensa.
En estos momentos, la plantilla solo cuenta para esa posición con Dimitri Foulquier, que está lesionado. El francés se encuentra en la última fase de su recuperación, pero no se espera que esté disponible para el primer partido oficial contra el Celta en Mestalla.
La posible llegada de Arnau Martínez permitiría a Corberán disponer de un lateral específico sano para el inicio de la competición. Además, reduciría el riesgo de tener que improvisar soluciones en esa banda con jugadores de otros puestos, algo que el cuerpo técnico quiere evitar en las primeras jornadas.
Mientras se define el mercado y se concreta un nuevo amistoso, el Valencia continuará entrenándose en Paterna con sesiones orientadas a pulir el modelo de juego de Corberán. El cuerpo técnico quiere aprovechar estas dos semanas sin competición para mejorar la presión, la salida de balón y la finalización, aspectos que han quedado señalados tras los últimos amistosos.







