La Catedral de València ha acogido este lunes la misa pontifical con motivo de la solemnidad de San Vicente Ferrer, una de las celebraciones más señaladas del calendario religioso valenciano, presidida por el arzobispo de València, Enrique Benavent, y con la participación de representantes eclesiásticos, entidades vicentinas, autoridades civiles y militares y numerosos fieles.

En la celebración han participado también el obispo emérito de València, Javier Salinas; el obispo emérito de Sant Feliu de Llobregat, el valenciano Agustín Cortés; el Cabildo metropolitano y la Orden de Predicadores. Junto a ellos, han asistido organizaciones y colectivos vinculados a la figura del santo, como la Junta Central Vicentina, la Honorable Clavariesa, la Orden de Caballeros Jurados de San Vicente, el Colegio Imperial de Niños Huérfanos y distintas asociaciones vicentinas, además de una representación institucional encabezada por la alcaldesa de la ciudad y miembros del Ayuntamiento.








Una homilía marcada por la reflexión sobre la inteligencia artificial
Siguiendo la tradición de esta festividad, la homilía ha sido pronunciada en valenciano por un dominico. En esta ocasión, el encargado ha sido José Manuel Alcácer, que ha planteado un paralelismo entre la época de San Vicente Ferrer y el contexto actual desde una reflexión religiosa, social y cultural.
Durante su intervención, el fraile ha advertido sobre lo que ha definido como el “autoenaltecimiento” del ser humano en una época en la que, según ha expuesto, se extiende la idea de que puede “autorecrearse” a su imagen y semejanza a través de herramientas como la inteligencia artificial. En este contexto, ha afirmado que “la primera consecuencia de este endiosamiento es la descristianización de los países de raíces cristianas, como es el caso de Europa”.
El religioso ha defendido que, salvando las distancias, el momento actual presenta similitudes con el escenario social, político y religioso que vivió San Vicente Ferrer, y ha señalado que la figura del santo valenciano sigue ofreciendo un camino para afrontar tiempos de cambio desde la santidad y la predicación evangélica.
El ejemplo de San Vicente Ferrer
En su sermón, que ha comenzado con el saludo “Bona Gent!”, José Manuel Alcácer ha repasado también la figura del santo dominico y ha puesto en valor la vinculación histórica entre València y la orden de los dominicos. Según ha explicado, “Valencia y los dominicos han vivido siempre hermanados”, al tiempo que ha recordado el peso del convento de predicadores en la historia religiosa de la ciudad.
El predicador ha definido a San Vicente Ferrer como “el hijo más grande de València” y ha destacado tres dimensiones que, a su juicio, marcaron su vida: la intelectual, la predicadora y la política, “en la mejor acepción de la palabra”.
Además, ha remarcado que la misión del santo fue preparar a un pueblo para la llegada del Señor y ha vinculado esa tarea con la misión actual de la Iglesia y de los cristianos en el tiempo presente.
Benavent desea una jornada de “alegría y germanor”
Al término de la celebración, el arzobispo Enrique Benavent se ha dirigido a los asistentes para desear que la festividad del patrón sea una jornada de “alegría” y de “germanor” en la ciudad de València y en las numerosas localidades valencianas que también celebran a San Vicente Ferrer.
Asimismo, ha felicitado a los valencianos y valencianas que celebran su onomástica y ha expresado su deseo de que San Vicente “sea siempre vuestro protector”.
Durante la misa también se ha rezado para que, a semejanza del santo, haya frutos evangelizadores del Año Jubilar del Santo Cáliz de la Esperanza, por la implantación del nuevo Plan diocesano de Evangelización, por las autoridades y por la familia vicentina, con el deseo de que València mantenga viva la devoción a su patrón.
Procesión cívica y actos por la tarde
Tras la ceremonia religiosa se ha celebrado la tradicional procesión cívica, que ha partido del Ayuntamiento y ha recorrido distintos puntos vinculados al santo hasta concluir con la ofrenda floral ante la imagen de San Vicente Ferrer en la plaza de Tetuán, donde también se han interpretado himnos.
Por la tarde está prevista la solemne procesión general, con estaciones en lugares ligados a la vida del dominico, como su casa natalicia, la Iglesia de Santo Domingo y la parroquia de San Esteban, donde se conserva su pila bautismal.
Fiestas y celebraciones en otros municipios
El arzobispo ha recordado también que numerosas localidades de la diócesis celebran estos días a San Vicente Ferrer como patrón o copatrón. Entre ellas figura Teulada, que vive este lunes la jornada principal de sus fiestas patronales con misa y procesión, y Llíria, donde se celebra la tradicional rogativa en la ermita dedicada al santo.




