El operativo de rescate en el Parque Nacional de Komodo ha cerrado su decimocuarta jornada sin localizar a Quique, el niño valenciano de 10 años desaparecido tras el naufragio del 26 de diciembre. Pese al despliegue por mar y tierra, los equipos no han logrado resultados este jueves.
‘El decimocuarto día de búsqueda no ha arrojado resultados’, ha afirmado Fathur Rahman, oficial de la Agencia Nacional para Búsqueda y Rescate (BASARNAS) y responsable de la misión. El balance se ha producido tras una jornada marcada por lluvia incesante, grandes olas y fuertes corrientes submarinas que dificultaron las tareas.
Las condiciones meteorológicas adversas han limitado las inmersiones y obligaron a extremar precauciones de seguridad. La mala visibilidad en el agua y el oleaje complicaron la navegación de apoyo y la coordinación entre embarcaciones, lo que redujo las ventanas efectivas de rastreo.
Operativo ampliado por mar y tierra
El dispositivo movilizó a 168 efectivos repartidos en 18 naves y sumó equipos a pie para revisar playas y tramos de costa. La hipótesis de trabajo es que las corrientes hayan podido arrastrar el cuerpo hasta zonas de manglar, áreas donde suelen acumularse restos por la acción de mareas y vientos.
La búsqueda se reanudará con las primeras luces y se mantendrá hasta el mediodía del viernes, cuando vence el plazo de la tercera prórroga. Estas extensiones marcan periodos de trabajo acotados en los que se reevalúan recursos, áreas prioritarias y tácticas de rastreo en función de la información disponible y del estado del mar.
Naufragio
El naufragio se produjo cuando el barco turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar, dentro del Parque Nacional de Komodo, alrededor de las 20:30 hora local del 26 de diciembre (12:30 GMT). Tras una búsqueda inicial con lanchas, el operativo se amplió conforme avanzaron los días y se extendió el perímetro de rastreo.
A bordo viajaban 11 personas: la familia de españoles, cuatro miembros de la tripulación y un guía local, quienes fueron rescatados tras el suceso.
Víctimas morales
Las víctimas mortales son Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; su hijo Mateo, de 9 años; y Lía, de 12 años, hija de su esposa, Andrea Ortuño, quien fue rescatada junto a otra de sus hijas, de 7 años. El menor que permanece desaparecido, de 10 años, es hijo de la superviviente y de una expareja. Martín y Ortuño habían contraído matrimonio recientemente.

