Las organizaciones médicas que integran el Comité de Huelga han convocado un paro indefinido a partir del 16 de febrero para protestar contra el estatuto marco que negocia el Ministerio de Sanidad y exigir una regulación específica para el colectivo. El paro se articulará en un formato de una semana de huelga al mes en todo el país.
El calendario arranca en febrero y, como primera etapa, se prolongará hasta junio. Con esta fórmula, los sindicatos buscan mantener una presión continuada en la negociación sin diluir el alcance de la protesta y con una referencia temporal que facilita la organización de los centros y de los profesionales.
Calendario y movilización
Las jornadas de huelga están fijadas del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Como pistoletazo de salida, el comité convoca una manifestación unitaria en Madrid el sábado 14 de febrero ‘para que profesionales de todas las comunidades autónomas muestren por qué el colectivo se ha posicionado de forma unánime en su rechazo a la norma ministerial, reclamando una regulación apropiada para sus especiales condiciones de formación, responsabilidad y desempeño laboral’.
En el Comité de Huelga participan la Confederación Española de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, el Sindicato Médico de Euskadi y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes. Estas organizaciones sostienen que el borrador del estatuto marco no responde a las necesidades de los facultativos y que debe reconocerse la singularidad de su trabajo mediante una regulación propia.
Los sindicatos insisten en que mantienen su mano tendida al diálogo ‘con la esperanza de que Sanidad reconsidere retomar las conversaciones que permitan avanzar conjuntamente en la búsqueda de acuerdos para mejorar las condiciones laborales de los profesionales’. Sus reivindicaciones se dirigen al Ministerio de Sanidad, a otras carteras implicadas, a los grupos parlamentarios y a las consejerías de salud autonómicas. Al situar junio como primera etapa, dejan abierta la continuidad de las movilizaciones si no hay avances.



