Los accidentes laborales causaron 77 fallecidos entre enero y noviembre de 2025 en la Comunitat Valenciana, 26 menos que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Ministerio de Trabajo.
En el conjunto del país, la siniestralidad laboral dejó 686 muertes hasta noviembre, 55 menos en términos interanuales. Este descenso indica que, pese a la elevada cifra absoluta, la mortalidad asociada al trabajo se redujo tanto a escala autonómica como nacional respecto al año previo.
Por tipo de desplazamiento y lugar, la mayoría de los siniestros mortales se produjeron durante la jornada laboral. En España, 550 fallecimientos ocurrieron en el puesto o en el desempeño de la actividad, 49 menos que un año antes, mientras que 136 fueron in itinere, es decir, en el trayecto entre el domicilio y el trabajo, 6 menos.
En la Comunitat Valenciana, 63 muertes tuvieron lugar durante la jornada y 14 en desplazamientos. La bajada en ambos ámbitos apunta a mejoras en la prevención y a una mayor atención a la movilidad laboral, aunque el número de víctimas sigue siendo alto.
Sectores con más accidentes mortales
El sector servicios concentró el mayor número de fallecidos, con 242 muertes, por delante de la construcción, con 156, la industria, con 106, y el agrario, con 46.
El mayor descenso se registró una vez más en los servicios, que contabilizaron 57 fallecimientos menos que el año anterior. En cambio, la construcción fue el único ámbito que empeoró sus registros, con 27 muertes más, un repunte que pone el foco en trabajos de obra y tareas de alto riesgo donde la exposición a caídas, golpes o atrapamientos es más habitual.
Por situación laboral, 631 de las víctimas eran personas asalariadas, 48 menos que el año anterior, y 55 trabajaban por cuenta propia, 7 menos. Este reparto refleja que la mayor parte de la población expuesta a riesgos en el trabajo pertenece al empleo asalariado, donde se concentra la actividad y, por tanto, el volumen de accidentes.
Causas y reforma pendiente
En cuanto a las causas de los fallecimientos, los infartos, derrames cerebrales y otras causas naturales fueron el motivo más frecuente, con 233 muertes. Les siguieron las caídas, con 92 casos; los siniestros por quedar atrapado, ser aplastado o sufrir una amputación, con 81; los accidentes de tráfico y otras causas, con 58; los choques o golpes contra un objeto en movimiento, con 21; y los ahogamientos en un líquido, con 4.
El peso de las causas naturales subraya la relevancia de la salud laboral y la necesidad de vigilar riesgos psicosociales y cardiovasculares, mientras que las caídas y atrapamientos evidencian la importancia de la formación y de los protocolos de seguridad en tareas físicas.
El Ministerio de Trabajo prevé cerrar en breve un texto definitivo con los sindicatos para reformar la ley de prevención de riesgos laborales. La actualización contemplará la perspectiva de género en salud laboral, el impacto de las nuevas tecnologías y todo lo vinculado a la salud mental de las personas trabajadoras, entre otros aspectos.
Su aprobación debería traducirse en protocolos más ajustados a las realidades actuales, en una evaluación de riesgos que incorpore estos factores y en medidas específicas para sectores y colectivos donde la siniestralidad resulta más elevada.

