El tatuaje ha dejado de ser un código secreto para convertirse en un fenómeno global asociado a la creatividad artística. Superada su vinculación con ambientes y grupos estigmatizados y marginales, los tatuajes son ahora elementos habituales del mundo del deporte, el arte y la cultura.
La exposición “Tattoo, arte bajo la piel”, que se puede ver en Caixaforum Valencia hasta el próximo 27 de agosto, nos ofrece una amplia panorámica de este fenómeno, desde sus remotos orígenes hasta la sofisticación de las técnicas actuales.
“La exposición surge por la idea de situar al tatuaje a su verdadero nivel artístico”, nos dice Elena Mansergas, coordinadora de la exposición. “Hay un total de 240 obras entre herramientas de tatuar, grabados, fotografías, pinturas, esculturas y dos torsos de silicona tatuados, que son piezas de artistas seleccionados por la organización”.
En este caso, los dos artistas tatuadores elegidos para mostrar sus trabajos son el venezolano Jee Sayalero y la madrileña Laura de Juan.
“Me quedé muy sorprendida cuando me propusieron participar”, señala Laura de Juan, “yo llevo treinta años tatuando y es cierto que el tatuaje está viviendo una época de auge, más relacionada con las artes plásticas, y la gente quiere llevar una obra de arte incorporada”.
El recorrido temporal que realiza la exposición nos permite conocer los orígenes de este fenómeno y su expansión y transmisión de unas culturas y unos lugares a otros. Se pueden apreciar trabajos de Japón, Francia, Suiza, Polinesia…Mediante un enfoque antropológico se exploran los distintos usos y funciones del tatuaje y el papel social que ha desempeñado.








“El tatuaje ha estado muy reprimido, muy relacionado con conductas marginales, pero ahora se ha liberado, lo llevan deportistas, cantantes, se ha convertido en algo “mainstream”, en un fenómeno relacionado con la moda”, incide Elena Mansergas.
La exposición destaca también la evolución del tatuaje, las técnicas de los artistas, los intercambios internacionales entre tatuadores y la aparición de estilos sincréticos.
“A principios del siglo XX hubo un gran intercambio de información entre tatuadores de Japón y de Estados Unidos, los dos países donde más se había desarrollado el tatuaje”, nos comenta Elena Mansergas. “Los artistas se intercambiaban cartas, había comunicación entre ellos, y mutuas influencias”.
La aparición de la máquina de tatuar, que dejó atrás los métodos más primitivos y artesanales, ha contribuido a la generalización del tatuaje, y a la mezcla de estilos tradicionales y contemporáneos.
“El tatuaje se ha hecho más comercial, ha perdido el carácter de algo propio de una comunidad”, incide Laura de Juan.” En mi caso mi estilo es realista e impresionista, los clientes me plantean una idea, y yo hago el diseño”.
Después de su paso por Valencia, la exposición seguirá su itinerario por otras sedes de Caixaforum en España, mostrando la evolución del tatuaje, que ha llegado a ser un arte global. Lo que en un principio estaba concebido para intimidar o identificarnos con grupos secretos, nos permite ahora convertirnos en obras de arte ambulantes.



