El Real Oviedo volvió a imponerse al Valencia (1-0) y calcó el desenlace de la primera vuelta con un triunfo práctico que le permitió recortar terreno y quedarse a cinco puntos de la permanencia. La firma la puso David Costas, autor del único tanto tras un saque de esquina, en un partido que el equipo asturiano supo gobernar desde el inicio y, sobre todo, cerrar cuando más le costaba en jornadas anteriores.
Guillermo Almada agitó la zaga con la entrada de Costas y Bailly por Dani Calvo y David Carmo, un movimiento que apuntaló al equipo desde atrás y le dio primer pase. El Valencia, con un solo cambio en el once —Danjuma por Luis Rioja—, apenas dejó rastro en el arranque. A los cinco minutos, Thiago Fernández rozó la escuadra desde la frontal y activó al Tartiere. Ramazani firmó la única aproximación visitante de un primer tiempo en el que los locales, conscientes de lo que se jugaban, marcaron el ritmo y las segundas jugadas.
El gol llegó como resultado de esa insistencia. En un córner en corto, Thiago Fernández retrasó el balón y Costas apareció con determinación para definir el 1-0. Más allá de la pizarra, el tanto tuvo valor emocional: el Oviedo se había adelantado en ocho de los últimos doce partidos y, demasiadas veces, había dejado escapar puntos. Esta vez no. Se abrigó de paciencia, manejó los tiempos y rebajó un choque que pedía madurez.
El plan de Almada funcionó
Tras el descanso, nada cambió en el guion inmediato: el Oviedo mantuvo la iniciativa y a los tres minutos Nacho Vidal dibujó un centro que Fede Viñas cabeceó abajo, obligando a Dimitrievski a una gran estirada. Antes de que el Valencia reaccionara con un triple cambio en el 56 —Luis Rioja, Hugo Duro y Almeida—, los azules enlazaron dos ocasiones, con Luka Ilic desaprovechando la más clara al disparar por encima del larguero dentro del área.
El movimiento de Corberán buscó agitar a un equipo plano, pero el Oviedo respondió con piernas frescas y la misma idea. Ilyas Chaira entró por Ilic y, poco después, Colombatto y Hassan reforzaron la medular y la banda. La superioridad local se tradujo en otra acción decisiva: en el 80, Alberto Reina conectó un derechazo desde la esquina del área que se coló por la escuadra, un golazo que el VAR anuló por fuera de juego posicional de Ilyas Chaira. La interpretación fue que el atacante interfería en la visión de Dimitrievski, una decisión que, aunque frustró el 2-0, no alteró el control emocional del encuentro por parte de los carbayones.
En los minutos finales, Almada protegió el marcador con la entrada de Cazorla y de Dani Calvo para formar una línea de cinco cuando el equipo defendía. El Valencia, ya con Beltrán por Gayá, lo intentó a través de centros laterales que no se transformaron en ocasiones claras. El Oviedo sostuvo su ventaja, sumó su cuarto triunfo del curso —el segundo ante el Valencia— y, lo más importante, confirmó que sabía cerrar un partido a favor. En un Carlos Tartiere con más de veinte mil aficionados y en plena jornada 28 de LaLiga EA Sports, el equipo dio un paso que, por pequeño que parezca, alimentó sus opciones de permanencia.
Almada, satisfecho y optimista
Al término del encuentro, Guillermo Almada resumió el sentir del vestuario: ‘El triunfo del Oviedo es muy justo’. El técnico explicó que ‘hicimos 65 minutos muy buenos y los podíamos haber coronado con el segundo gol que nos anularon. Después defendimos lo que teníamos y lo hicimos bien’. Sobre la clasificación y el margen de mejora, insistió en la mentalidad del grupo: ‘Lo único que no pueden hacer estos futbolistas es dejar de pelear‘. Y cerró mirando al siguiente reto sin distracciones: ‘Soy optimista por naturaleza y porque veo a los jugadores entrenar. Solo podemos pensar en el Levante y después veremos’.







