El Ayuntamiento de València se suma a la iniciativa impulsada por la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) para la puesta en marcha de la figura del “agente tutor”. Es decir, policías locales especializados en la prevención, detección e intervención ante situaciones de riesgo que afecten a menores en el entorno escolar y social. El portavoz del gobierno local, el concejal Juan Carlos Caballero, ha anunciado este viernes la aprobación, por parte de la Junta de Gobierno Local, de la adhesión de la ciudad al Protocolo del Programa Agente Tutor de la FEMP. Este documento establece el marco de colaboración y buenas prácticas para la especialización de la Policía Local en esta labor.
Una o un agente tutor es un policía local especializado en la protección de menores. Sus funciones específicas incluyen la vigilancia del absentismo escolar, la prevención de delitos, la mediación en conflictos, el control del consumo de sustancias, la prevención del acoso escolar y la colaboración en campañas preventivas.
Este convenio va a suponer una mejora en el trabajo de proximidad de la Policía Local, especialmente en lo referente a la prevención en los centros educativos y la protección de los menores. Este trabajo es prioritario para el cuerpo policial. De hecho, durante el curso pasado, 70.000 alumnos recibieron formación del programa “Ayudar a Prevenir“. A través de este programa, los policías de proximidad forman a los más jóvenes en diferentes materias, como la ciberseguridad, el acoso escolar, la pirotecnia, las redes sociales, las emergencias o la seguridad vial. Además, el número de participantes se está incrementando de manera exponencial en los últimos años.
Metodología de trabajo
Tal como ha explicado Juan Carlos Caballero, la firma de este protocolo incidirá de manera directa en la mejora de la prevención de los menores por varios motivos. Por una parte, las y los policías participantes reciben formación homologada en el contexto nacional. Y, además, los centros escolares tendrán un agente de referencia para consultas o para abordar las situaciones que se puedan dar. Los agentes tutores trabajarán en coordinación con el personal docente en los casos en los que el problema excede del ámbito escolar o familiar. En estos casos –ha subrayado– los colegios tendrán a un policía al que conocen y al que pueden solicitar ayuda cuando la necesiten.
El programa se fundamenta en diferentes principios de acción: la acción preventiva, la intervención directa de agentes especializados y la integración y normalización de las personas menores. Además, se prevé la coordinación de su labor con los servicios sociales municipales. Todo ello parte de la base de la transparencia y la accesibilidad de las acciones. La metodología prioriza el trabajo en red, la mediación y la adaptación a las necesidades locales. Así, mantiene una guía flexible y abierta para su implantación.
Evaluación
De hecho, el programa incorpora un sistema de evaluación basado en indicadores de gestión, encuestas a la comunidad educativa y memorias anuales. El objetivo es garantizar la calidad, la transparencia y la mejora continua del servicio.
La adhesión al Protocolo Marco no implica compromisos económicos para el Ayuntamiento y se considera coherente con las competencias municipales en materia de seguridad, convivencia ciudadana y protección de la infancia y adolescencia. El acuerdo se enmarca en la cooperación interadministrativa. Además, no genera obligaciones jurídicas exigibles, al tratarse de una declaración de intenciones y colaboración.

