El Ayuntamiento de València ha cerrado parques, jardines y cementerios y ha suspendido este martes todas las actividades al aire libre tras la activación por Aemet del aviso naranja por viento en la ciudad.
La decisión se ha tomado tras la actualización de las alertas y prioriza la seguridad ante rachas que pueden provocar caídas de ramas, desplazamiento de objetos y desprendimientos en fachadas.
La medida incluye la cancelación de la programación al aire libre de la Fundación Deportiva Municipal, de forma que entrenamientos, escuelas y eventos en espacios exteriores han quedado aplazados.
Con ello se busca reducir la exposición de usuarios y personal en áreas especialmente sensibles como zonas arboladas, paseos y recintos con elementos en altura.
Recomendaciones de seguridad
Ante el temporal de viento, el consistorio recomienda permanecer en interiores y cancelar las actividades al aire libre. Aconseja cerrar puertas y ventanas para evitar corrientes que puedan abrirse de golpe y asegurar elementos que puedan salir despedidos, como persianas o toldos. También pide evitar el tránsito por áreas con árboles, cornisas y andamios, donde el riesgo de caída de ramas o materiales es mayor.
En los desplazamientos por carretera, se aconseja evitar viaductos y reducir la velocidad, aumentando la distancia de seguridad y prestando especial atención a las ráfagas laterales. Siempre que sea posible, se sugiere planificar rutas alejadas de zonas expuestas y limitar desplazamientos no esenciales durante las horas de mayor incidencia del viento.
Canales de información
El Ayuntamiento recuerda la conveniencia de informarse de la evolución de los avisos por los canales oficiales, que actualizarán la situación a medida que cambien las condiciones. Las restricciones en parques, jardines y cementerios se revisarán conforme a esa evolución, con el objetivo de reabrir los espacios con garantías una vez remita el episodio.
Como medida preventiva adicional, se recomienda revisar balcones y terrazas para evitar que macetas u otros objetos caigan a la vía pública, así como extremar la atención en accesos a edificios y garajes donde las ráfagas se canalizan con más fuerza. Estas pautas buscan minimizar incidencias y facilitar el trabajo de los servicios municipales mientras dure la alerta.


