València desplegará un operativo especial de más de 300 bomberos para garantizar la seguridad durante la Nit de la Cremà de las Fallas 2026. El dispositivo supervisará la quema de 95 monumentos falleros repartidos por toda la ciudad y contará también con la colaboración de agentes de los consorcios provinciales de Castellón y Alicante, además de un centenar de voluntarios de Protección Civil.
La vigilancia se centrará especialmente en las fallas consideradas de mayor riesgo, tanto por su ubicación como por las características de sus remates y estructuras. Entre ellas figuran algunas de las más emblemáticas de la ciudad, como Na Jordana, El Pilar, Convento Jerusalén, Mercado Central o Mercado del Cabanyal.
Especial atención a las fallas de mayor riesgo
Los bomberos controlarán con más intensidad aquellos monumentos situados en plazas de reducido tamaño, en zonas con arbolado o cerca de viviendas y edificios históricos. También se reforzará la supervisión en las fallas con remates de gran altura o con estructuras complejas.
El concejal delegado de Bomberos, Juan Carlos Caballero, ha explicado que el objetivo de este despliegue es “eliminar cualquier riesgo y garantizar que vecinos, falleros y visitantes puedan disfrutar con tranquilidad de uno de los actos más representativos de nuestras fiestas”.
Además, ha subrayado que “Hemos movilizado todos los recursos necesarios para garantizar la seguridad de falleros y falleras, de la ciudadanía en general y de las miles de personas que cada año se acercan a presenciar este ritual del fuego que pone el broche final a las Fallas”.
Una cremà escalonada hasta la Falla Municipal
La cremà de las fallas grandes se realizará de forma escalonada en los distintos barrios de la ciudad. Este sistema permitirá a los equipos desplazarse entre varios puntos y comprobar que los monumentos arden de manera controlada y segura.
El último monumento en quemarse será la Falla Municipal. Con ella se dará por concluido el operativo de bomberos y, a continuación, comenzarán las tareas del dispositivo especial de limpieza para que la ciudad recupere la normalidad durante la jornada del 20 de marzo.
Caballero ha recordado que “Los bomberos permanecerán desplegados hasta que se queme la última falla de la ciudad, momento en el que finalizará su operativo –ha recordado el concejal- e inmediatamente después, comenzarán las labores del dispositivo especial de limpieza para que València amanezca al día siguiente con normalidad, lista para iniciar un nuevo ciclo fallero”.
Un trabajo preventivo que arranca antes de las fiestas
El dispositivo municipal no se limita a la noche del 19 de marzo. Los bomberos han trabajado durante las semanas previas con la revisión preventiva de las fachadas de los edificios de la plaza de l’Ajuntament, la inspección de las carpas falleras y la comprobación de accesos y salidas de emergencia.
A eso se suma la presencia preventiva en los espectáculos pirotécnicos celebrados durante las fiestas y la cobertura de la quema de los monumentos falleros de colegios y centros escolares. En los días previos a la cremà también se revisan las fallas y, durante la noche grande, se realizan labores de refresco con agua en fachadas y elementos próximos para evitar daños por el fuego y las altas temperaturas.
El operativo especial de Bomberos forma parte del dispositivo integral de seguridad de las Fallas, en el que participan distintos servicios municipales y cuerpos de seguridad. El edil ha agradecido “la colaboración y el trabajo que realizan todos los servicios municipales para que los demás puedan disfrutar de la fiesta”.




