La Policía Local de València ha incorporado 36 kits tácticos de rescate para reforzar su capacidad de intervención en situaciones de inundaciones, episodios de DANA, rescates en la costa y otras emergencias acuáticas que requieran una actuación inmediata.

El nuevo material permitirá mejorar la respuesta operativa de los agentes en escenarios de riesgo, facilitar el acceso a zonas afectadas y actuar con mayores garantías en el rescate de personas en peligro. Además, efectivos de distintas unidades policiales han recibido formación específica para aprender a utilizar estos equipos.
Material preparado para intervenciones de emergencia
Los kits han sido suministrados con bolsas de transporte y almacenamiento estancas, lo que facilita su conservación en condiciones óptimas dentro de los vehículos policiales y permite disponer de ellos con rapidez cuando sea necesario.
Cada equipo incluye una bolsa estanca de 100 litros, un chaleco salvavidas de alta flotabilidad, una bolsa de rescate con cuerda flotante de al menos 20 metros, una linterna frontal de 2.400 lúmenes resistente al agua y un dispositivo de flotación tipo tubo de rescate acuático con elementos de seguridad reforzados.
Reparto entre comisarías y unidades operativas
Los 36 kits se han distribuido entre distintas áreas de la Policía Local para garantizar una respuesta ágil ante cualquier emergencia climática.
La USAP contará con 12 equipos, mientras que la 2ª Comisaría de Proximidad dispondrá de 8. La 3ª Comisaría recibirá 4, al igual que la UCM, cuyos kits quedarán a disposición del mando de guardia, del Departamento de Seguridad Vial o de cualquier otra unidad que los necesite con carácter urgente. Además, la 1ª, 4ª, 5ª y 6ª Comisarías tendrán un kit cada una, y la 7ª Comisaría dispondrá de 4.
Refuerzo ante emergencias climáticas
Con esta incorporación, el dispositivo policial gana medios específicos para responder con mayor eficacia ante situaciones derivadas de fenómenos meteorológicos adversos y rescates en entornos acuáticos.
La dotación de este material se enmarca en la preparación de los servicios municipales frente a emergencias y en el refuerzo de los recursos disponibles para actuar con rapidez en situaciones de riesgo para la población.




