El Ayuntamiento de València ha adjudicado las obras de conservación, mantenimiento y restauración de la sala La Serre del Museu de la Ciutat, una actuación que contará con una inversión de 350.841 euros y un plazo de ejecución de cinco meses.
La intervención tiene como objetivo detener los daños provocados por filtraciones de agua que afectan tanto al edificio como a las obras de arte que alberga. El proyecto busca además preservar el valor histórico y artístico del inmueble situado en la plaza de l’Arquebisbe, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
La Junta de Gobierno Local ha adjudicado el contrato a la empresa Llop Proyectos Integrales, que será la encargada de ejecutar los trabajos previstos en el proyecto redactado por el arquitecto Jorge Bosch Abarca.
Actuaciones en la cubierta, fachada y estructura
Entre las actuaciones previstas se incluye la reparación o sustitución de la cubierta de la sala La Serre, así como el refuerzo de dos vigas de madera. También se instalará una pasarela metálica que facilitará el mantenimiento de la cubierta.
El proyecto contempla además la restauración integral de la fachada, con la limpieza de elementos de cerrajería, la sustitución de vidrieras dañadas y la reparación de grietas y cornisas.





Asimismo, se llevarán a cabo trabajos de conservación y restauración de carpinterías interiores y de los grandes portones de acceso.
Mejora de las condiciones expositivas
La actuación también permitirá poner en valor la cubierta interior original, mediante la incorporación de un sistema de oscurecimiento regulable que mejorará las condiciones para la exposición de obras.
Además, se aplicarán medidas de conservación preventiva destinadas a evitar un deterioro mayor de los elementos originales del edificio.
Un edificio histórico del patrimonio valenciano
El Museu de la Ciutat tiene su sede desde 1989 en el Palau del marqués de Campo, también conocido como Palau dels comtes de Berbedel, un edificio representativo de la arquitectura señorial valenciana.
El inmueble fue declarado Bien de Relevancia Local en 1973 y pasó a la categoría de Bien de Interés Cultural en 2007.
Con esta intervención, el consistorio busca garantizar la seguridad de los visitantes y preservar el patrimonio histórico y artístico municipal, además de recuperar uno de los espacios más emblemáticos del museo para su disfrute futuro.




