El Ayuntamiento de València ha aprobado un nuevo protocolo para proteger el patrimonio histórico y artístico de la ciudad durante las Fallas 2026, que incluye el vallado preventivo de seis monumentos emblemáticos y el refuerzo de la vigilancia por parte de la Policía Local.
La medida, acordada por la Junta de Gobierno Local, contempla la protección integral de inmuebles y entornos monumentales frente a posibles actos vandálicos o incidentes en uno de los periodos de mayor afluencia en la ciudad.
El concejal de Cultura, José Luis Moreno, ha señalado que “vamos mejorando la protección cada año para evitar la degradación de nuestros edificios históricos más emblemáticos. El Ayuntamiento ha actualizado el protocolo para proteger el patrimonio histórico y artístico de Valencia durante las Fallas 2026”.
Seis monumentos protegidos
Durante las próximas Fallas se instalará vallado en la Lonja de los Mercaderes —en todo su perímetro—, la Iglesia de los Santos Juanes, las Torres de Serranos (foso y puertas), las Torres de Quart (fachada principal y puertas), la Galería del Tossal (zona de acceso) y la Iglesia de San Nicolás. Además, les Covetes de Sant Joan ya permanecen valladas por las obras de rehabilitación.
Hasta 2022 únicamente se protegía la puerta principal de la Lonja. Ese año comenzó el vallado completo del perímetro tras detectarse comportamientos incívicos en el entorno del monumento.
Moreno ha recordado que en 2024 se instaló por primera vez un cerco perimetral en las Torres de Serranos para evitar caídas al foso y la acumulación de residuos. También se reforzó el vallado de les Covetes de la Real Parroquia de los Santos Juanes, tras contar con el visto bueno de la entidad que agrupa a los propietarios de este Bien de Interés Cultural (BIC).
Medidas específicas de protección
El nuevo documento, elaborado por el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, extiende el vallado de los elementos protegidos “con el fin de marcar la distancia de seguridad y salvaguardarlos de posibles actos vandálicos”.
El protocolo fija distancias mínimas para la instalación de carpas, escenarios, puestos, aseos portátiles y mobiliario urbano en el entorno de Bienes de Interés Cultural (BIC) y Bienes de Relevancia Local (BRL), y prohíbe anclajes en fachadas o elementos monumentales, así como instalaciones que emitan humos junto a edificios históricos.
También se declara la prohibición de ocupar espacios considerados libres de ocupación en enclaves como la Lonja de los Mercaderes, el Mercado Central, la Catedral de València o las Torres de Serranos y de Quart.
Más limpieza, vigilancia privada y controles
Entre las medidas previstas se incluye la intensificación de la limpieza en entornos monumentales, la elaboración de planos específicos para evitar que contenedores y urinarios afecten a las visuales protegidas y la realización de inspecciones tras las Fallas para detectar posibles daños o pintadas.
En el caso de la Lonja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se instalará vigilancia privada durante los días de mayor afluencia. Asimismo, el Ayuntamiento prevé reforzar la vigilancia de la Policía Local en museos, edificios históricos y puentes monumentales.
El protocolo también contempla la retirada temporal de determinadas cámaras de videovigilancia cuando exista riesgo por actos pirotécnicos o durante la Cremà, con su posterior reposición inmediata.


