La APV pone en marcha un plan para reforzar la resiliencia de sus tres puertos ante oleaje, lluvias intensas, olas de calor y la subida del nivel del mar dentro de su estrategia para lograr la neutralidad climática en 2035
La Autoridad Portuaria de València (APV) ha comenzado a desarrollar un plan de adaptación al cambio climático para las instalaciones de València, Sagunto y Gandia con el objetivo de aumentar la resiliencia de los tres recintos portuarios frente a fenómenos meteorológicos extremos y avanzar hacia un modelo de puertos eco-proactivos.
Esta iniciativa se integra en el Plan Net Zero Emissions, la hoja de ruta con la que Valenciaport impulsa sus políticas de sostenibilidad y descarbonización. El propósito pasa por actualizar los riesgos a los que se enfrentan los puertos ante episodios como el oleaje, las lluvias intensas, las olas de calor o la variación del nivel del mar, en línea con el marco estratégico fijado para el sistema portuario estatal.
La APV ha adjudicado estos trabajos a Ineco por 181.229,35 euros sin IVA y ha fijado un plazo de ejecución de 14 meses. Durante ese periodo se analizará la vulnerabilidad de cada enclave, se evaluarán los riesgos derivados de los fenómenos extremos y se concretarán medidas de adaptación para proteger tanto las infraestructuras como los servicios que se prestan en los puertos.
Adaptación climática en muelles, diques y terminales
El plan priorizará las zonas consideradas clave para la operativa portuaria, entre ellas muelles, diques, terminales, accesos y la propia actividad de las terminales. La intención es identificar los puntos más expuestos y establecer actuaciones concretas en función de su nivel de vulnerabilidad.
Además, las soluciones que se propongan deberán incorporar un análisis de coste-beneficio para determinar su viabilidad económica. La APV plantea este proceso como una estrategia de seguimiento y mejora continua, con medidas adaptadas a la realidad de cada uno de los tres puertos.
Las actuaciones partirán de una base mínima ya recogida en las estrategias de adaptación elaboradas por la propia autoridad portuaria. A partir de ahí, el nuevo documento deberá recoger los posibles impactos de los episodios climáticos extremos y medir la capacidad de resistencia de las infraestructuras y de los servicios asociados a la actividad portuaria.
Net Zero Emissions y objetivo de neutralidad en 2035
La elaboración de estos planes forma parte del Plan Net Zero Emissions, con el que la APV se ha marcado el horizonte de 2035 para alcanzar la neutralidad de carbono en las instalaciones de Valenciaport. En ese mismo plazo, también prevé lograr la autosuficiencia energética, de modo que los puertos puedan producir toda la energía necesaria para sostener su actividad económica y comercial.
Según explican desde la APV, esta estrategia pretende liderar la descarbonización del conjunto de la comunidad portuaria, con la implicación de actores como navieras, terminalistas, transporte terrestre y servicios portuarios.
Entre las actuaciones ya incluidas en esta hoja de ruta figuran la construcción de dos nuevas subestaciones en el Puerto de València, previstas entre 2026 y 2028, así como la implantación de puntos de carga OPS en las terminales para suministrar energía a los buques. A ello se sumará en 2027 un sistema inteligente de gestión energética basado en la aplicación de gemelos digitales.




