El Ayuntamiento ha adjudicado la demolición de un inmueble abandonado en el número 58 de la calle Sant Pere, en el Cabanyal, y la posterior construcción de un edificio con 16 viviendas destinadas a personas en riesgo de exclusión social. La actuación ha sido adjudicada a la empresa Tecnología de la Construcción y Obras Públicas S. A. por un importe de 2.150.213,32 euros y un plazo de ejecución de 14 meses.
El proyecto se desarrollará sobre tres parcelas de titularidad municipal situadas en los números 47 y 49 de la calle dels Àngels y en el citado número 58 de la calle Sant Pere. En este emplazamiento existe actualmente un edificio de cinco plantas, deshabitado y en estado de abandono, que se encuentra fuera de ordenación según el planeamiento vigente y que será derribado para dar paso al nuevo complejo residencial.
La demolición se ejecutará en dos fases. En una primera etapa, los trabajos se realizarán de forma manual para retirar los elementos sueltos considerados peligrosos y aquellos materiales que puedan recuperarse. Después, se abordará la demolición mecánica del resto de la estructura, incluidos cerramientos, tabiquería, pavimentos y elementos estructurales, mediante procedimientos de presión hidroneumática con pinza demoledora sobre retroexcavadoras de largo alcance.
La futura promoción forma parte del plan municipal para favorecer el acceso a la vivienda y contempla la construcción de dos edificios conectados a través de un patio interior, con fachada a las calles dels Àngels, Sant Pere y dels Pescadors. Además de los alojamientos, el proyecto incluye un espacio comunitario de uso colectivo.
Según el diseño previsto, en el edificio con fachada a la calle dels Àngels se ubicarán siete alojamientos en planta baja, todos con acceso directo desde la calle, de los que cinco serán accesibles. Con ello, el proyecto cumple la exigencia de reservar al menos un 30 % de viviendas accesibles. En esa misma edificación habrá otros siete alojamientos en la primera planta, con un espacio bajo cubierta destinado a dormitorio.
Por su parte, el inmueble con fachada a la calle Sant Pere albergará en la planta baja el espacio comunitario, con acceso tanto desde la calle como desde el patio interior. En la primera planta se habilitarán los dos alojamientos restantes. La superficie construida total del conjunto alcanzará los 874,18 metros cuadrados.
En total, el edificio dispondrá de 15 unidades de alojamiento para dos personas y una unidad para una sola persona, dentro de una actuación con la que el consistorio amplía el parque residencial destinado a atender situaciones de vulnerabilidad social en uno de los barrios con mayor presión urbanística de la ciudad.




