La Policía Nacional ha detenido a 20 personas en dos operaciones contra el tráfico de drogas a pequeña escala desarrolladas en el barrio de Casitas Rosas, en València. Los dispositivos han permitido intervenir cerca de 800 dosis de cocaína, 800 dosis de heroína, 500 gramos de marihuana, hachís, armas y 9.820 euros en efectivo.
Las actuaciones también han permitido desmantelar un punto de receptación de objetos sustraídos. Según la investigación, algunos consumidores entregaban efectos robados como forma de pago para adquirir droga. Entre el material intervenido figuran teléfonos móviles, relojes de lujo, joyas, bicicletas, herramientas y otros dispositivos electrónicos.
La operación se ha saldado además con la incautación de una carabina, una pistola simulada, varias navajas y útiles para la dosificación y distribución de sustancias estupefacientes.
Seis viviendas vinculadas al menudeo
La primera investigación se centró en varios puntos de venta de droga al menudeo desde los que, presuntamente, se distribuían pequeñas dosis de cocaína y heroína a consumidores con un alto grado de adicción.
Durante las vigilancias, los agentes comprobaron que las sustancias estaban muy adulteradas. Según las pesquisas, los presuntos responsables empleaban restos de material quemado mezclado con cantidades muy reducidas de droga pura para aumentar sus beneficios.
La investigación también permitió detectar una red de personas que alertaban de la presencia policial en la zona. Además, los agentes localizaron inmuebles mayoritariamente ocupados de forma irregular y con enganches ilegales a la red eléctrica, una situación que dificultaba la identificación de sus moradores.
En total, la Policía Nacional relacionó seis domicilios con el entramado. Algunos funcionaban como almacenes de seguridad y otros estaban habilitados para el consumo en el interior, con el objetivo de evitar que la droga fuese detectada en la vía pública.
Esta primera operación concluyó a finales de mayo con entradas y registros simultáneos en las seis viviendas. En ese dispositivo fueron detenidas 12 personas como presuntas autoras de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal.
Un punto de venta blindado y un almacén de objetos robados
La segunda operación permitió desarticular un grupo criminal presuntamente especializado en el tráfico de drogas y en la receptación de efectos sustraídos. La organización utilizaba dos plantas bajas contiguas de un mismo edificio, cada una con una función concreta.
Uno de los inmuebles funcionaba como punto de venta blindado, con una pesada puerta metálica y una ventana enrejada desde la que se despachaban las dosis de droga. El local anexo actuaba como centro logístico, donde se almacenaban los objetos robados que algunos consumidores entregaban para sufragar sus adicciones.
La Policía Nacional también ha señalado que la organización utilizaba a personas drogodependientes para captar clientes en zonas de ocio de València y guiarlos hasta el punto de venta a cambio de una pequeña dosis o comisión.
En los dos registros practicados dentro de este segundo operativo fueron detenidas ocho personas. Los agentes intervinieron 80 dosis de heroína, 13 dosis de cocaína, 1,25 gramos de hachís, una báscula de precisión, 4.500 euros en efectivo y una navaja con una hoja de 17 centímetros.
La investigación continúa abierta
Los agentes han recuperado numerosos efectos procedentes de robos, entre ellos ocho teléfonos móviles, relojes de alta gama, plumas, joyas de oro, bicicletas y herramientas. Parte de estos objetos ya ha sido devuelta a sus legítimos propietarios.
La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones. En ambos despliegues han participado unidades de Policía Judicial, prevención y reacción, guías caninos, medios aéreos y grupos operativos de la Comisaría de Distrito de Marítimo.





