Las víctimas de la dana de 2024 convierten el 29 de octubre en un símbolo de duelo y denuncia

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Las asociaciones de víctimas de la dana de 2024 recuerdan el 29 de octubre como un día grabado en fango y denuncian que, dos años después, aún queda mucho por hacer en justicia, reconstrucción y prevención.

El 29 de octubre se ha convertido, para las víctimas de la dana de 2024, en una fecha grabada en fango en el corazón, el alma y la memoria. Ese episodio de lluvias torrenciales causó la muerte de 233 personas y dejó una profunda huella en la Comunitat Valenciana, especialmente en municipios como Catarroja, donde dos años después continúan pendientes la justicia, la reconstrucción y una prevención efectiva.

Las representantes de la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana, la Associació de Víctimes de la Dana y la Asociación de Víctimas y Damnificados Dana Valencia, Rosa Álvarez, Mariló Gradolí y Elisabeth González, han recordado este segundo aniversario en una casa de Catarroja devastada por el agua y todavía sin restaurar. En esa vivienda murió el padre de Álvarez, lo que convierte el lugar en un símbolo del dolor y de la falta de respuestas completas para muchas familias.

La vida ha cambiado radicalmente

Rosa Álvarez ha explicado que la tragedia ha marcado un antes y un después para los afectados. Según ha contado, en 2024 tenían una vida que describe como normal y rutinaria, pero dos años después les cuesta levantarse cada día. Muchos damnificados han necesitado medicación y apoyo psicológico para poder continuar con su vida cotidiana.

‘A la fuerza, una vez sucedida la tragedia, hay que reponerse y estar unidas’, ha afirmado Álvarez. Sin embargo, ha reconocido que el tiempo se ha percibido de forma desigual. Para ella, estos dos años han pasado muy rápido en cuanto al trabajo que han asumido en las asociaciones, pero muy lento en lo personal.

Cuando se queda sola en casa, ha relatado, la soledad pesa y el duelo sigue bloqueado. Álvarez ha confesado que aún no ha podido iniciar realmente el duelo por su padre y que, cuando oye unas llaves en la cerradura, todavía piensa que es él quien va a visitarla.

En este contexto, ha defendido que las asociaciones de víctimas no solo buscan justicia. También han tejido lo que define como una red de cuidados, donde cada acto y cada reunión se convierten en algo terapéutico. A su juicio, queda todavía muchísimo por hacer, sobre todo en prevención real y segura.

Álvarez ha vinculado esa prevención con el impacto del cambio climático. Según ha advertido, el cambio climático va a determinar sus vidas y sus muertes, por lo que insiste en que las administraciones deben tomarse en serio las medidas para reducir el riesgo ante futuras danas.

Dos años intensos de movilización

La presidenta de la Associació de Víctimes de la Dana, Mariló Gradolí, ha descrito este período como dos años intensos. Según ha señalado, en este tiempo han llorado, han reído y han sentido el apoyo de la sociedad. También ha recordado que la presión del movimiento de víctimas ha contribuido a que Carlos Mazón haya dejado la presidencia de la Generalitat, aunque mantiene todavía su escaño.

Gradolí ha subrayado que, durante este tiempo, las víctimas se han acompañado y se siguen acompañando. Considera que el 29 de octubre estará siempre grabado en fango en el corazón, en el alma y en la memoria tanto de los afectados directos como de quienes estuvieron en la denominada zona cero de la dana.

Para ella, el movimiento social surgido tras la tragedia perdurará en el tiempo. De ese día, ha explicado, nació en la sociedad un sentimiento que, a su juicio, está más vivo que nunca. Ese impulso les ha llevado a plantear sus reivindicaciones más allá de la Comunitat Valenciana.

Gradolí ha expresado su orgullo por haber llevado el caso a Europa para que se revisen los sistemas de emergencia. También ha destacado que las asociaciones han logrado situar la salud mental en el centro del debate y han propuesto permisos climáticos para los trabajadores afectados por episodios extremos.

Aun así, ha insistido en que necesitan justicia y reparación, pero también un territorio adaptado a los episodios climáticos adversos que, según temen, van a repetirse. Para las víctimas, la reconstrucción debe ir acompañada de cambios reales en la planificación y en la respuesta institucional.

Es duro pasar página

La vicepresidenta de la Asociación de Víctimas y Damnificados por la Dana, Elisabeth González, ha reconocido que es muy duro poder pasar página cuando todavía hay dos personas desaparecidas. A su entender, esta ausencia sin respuesta dificulta especialmente cerrar el duelo.

González ha recalcado que cuesta mucho remontar porque hay pueblos que siguen prácticamente en la misma situación que en 2024. Ha denunciado que la reconstrucción no se está tratando como obras de emergencia y que eso prolonga la vulnerabilidad de muchas familias.

Estos 24 meses no han pasado rápido para ella, en absoluto. Ha confesado que continúan con sus vidas, pero con una mochila muy grande, cargada de dolor y de trámites pendientes. Entre las razones ha citado que todavía no se ha hecho justicia y que la asimilación emocional de lo vivido sigue siendo una tarea diaria.

Esa carga hace muy complicado el día a día en la zona afectada por la dana, según ha explicado. Ha descrito un clima de ansiedad creciente y un aumento de los casos de depresión. Cada vez que llueve, ha dicho, muchas personas no pueden dormir y viven en una incertidumbre continua por miedo a que se repita una situación similar.

González ha lamentado que el expresident de la Generalitat continúa aforado, algo que considera inexplicable. Ha añadido que las asociaciones están dispuestas a llegar hasta Europa en última instancia si es necesario, con el fin de lograr avances en justicia y en garantías para que otra tragedia como la de 2024 no vuelva a repetirse.

En este segundo aniversario, las víctimas han querido recordar que el 29 de octubre no es solo una fecha en el calendario. Para ellas, es el día en que sus vidas cambiaron por completo y un símbolo de su lucha por memoria, justicia, reparación y prevención frente a futuras danas.