Cientos de ciudades de España apagarán este sábado, 26 de marzo, la iluminación de los edificios y monumentos más emblemáticos de su ciudad con motivo de la Hora del Planeta, una iniciativa de ámbito mundial que este año lleva por lema ‘Apaga y Muévete por el Planeta en la Hora del Planeta’.
València se une al apagón que se producirá desde las 20:30 horas hasta las 21:30 horas en un total de 55 edificios repartidos por todo el término municipal, como las iglesias de Campanar; el Rosari, en el Marítim; Patraix o la de Santa Mónica; así como los campanarios de Carpesa, Borbotó y Massarrojos; el Parotet; las Torres de Serranos y de Quart, los casilicios del puente del Real; la Lonja o el propio Ayuntamiento de València, entre otras.
La Ciutat de les Arts i les Ciències se suma esta noche un año más a la iniciativa con el apagón de los edificios del Hemisfèric, el Museu de les Ciències, el Umbracle, el Palau de les Arts y el Oceanogràfic, para mostrar su apoyo a esta acción mundial.
Desde su primera edición en 2007 (2009 en España y en la Ciutat de les Arts i les Ciències), la campaña impulsada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund-WWF) se ha convertido en uno de los movimientos ambientales más grandes del mundo, ofreciendo un altavoz a millones de personas y a miles de empresas e instituciones que se suman en más de 200 países, que sirve además para pedir la implicación comprometida frente al cambio climático.
Según explica el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), “la Hora del Planeta 2022 tiene lugar en un momento especialmente importante” y junto con una alianza de gobiernos y organizaciones, pide una mayor ambición y una acción urgente para detener y revertir la pérdida de la naturaleza para 2030. Dentro de unas semanas, líderes mundiales se reunirán en la COP15 del Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica para decidir sobre un nuevo plan de acción global para la naturaleza para la década próxima. Además, este año cobrará especial relevancia el concepto One Health, una sola salud, porque “después de la pandemia es cada vez más evidente que solo podemos vivir como seres humanos sanos en un planeta que también lo esté”.



