El Ministerio de Igualdad envía este lunes al Poder Judicial y a la Fiscalía General del Estado un paquete de recomendaciones para reforzar la protección frente a la violencia de género, tras diez asesinatos en lo que va de año, seis de ellos con denuncias previas.
La propuesta persigue que las medidas judiciales de alejamiento y el control telemático sean más eficaces y disuasorios.
Distancia mínima y respuesta a los incumplimientos
Igualdad plantea elevar la distancia de prohibición de aproximación cuando sea inferior a 350 metros, umbral recomendado para que el sistema de pulseras telemáticas y los avisos permitan una reacción a tiempo. A distancias menores, la capacidad de intervención se reduce porque las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad disponen de menos margen para llegar y evitar nuevas agresiones.
Ante el mal uso de los dispositivos Cometa por parte de algunos inculpados y los incumplimientos asociados a la medida, el departamento aboga por ‘una respuesta firme’: incoar procedimientos por quebrantamiento cuando se vulneren las condiciones y exigir responsabilidad por los daños derivados. La intención es que el control no sea solo tecnológico, sino también jurídico y con consecuencias visibles para quien infrinja las órdenes.
Cobertura y saturación de alertas
Las cartas remitidas a jueces y fiscales advierten de dos problemas operativos que restan eficacia al sistema. Por un lado, la saturación de alarmas cuando el domicilio del agresor está dentro del perímetro fijo de exclusión fijado por la autoridad judicial en torno a la vivienda o el trabajo de la víctima: en esos casos se activan avisos continuos que tensan el sistema y aumentan la ansiedad de la mujer afectada, sin aportar una alerta útil.
Por otro, Igualdad señala que los niveles de cobertura deficientes en zonas donde se mueven agresor o víctima impiden garantizar la monitorización permanente de sus posiciones. Sin señal suficiente, la geolocalización falla y el control pierde sentido, por lo que el ministerio pide extremar la precaución en estos supuestos para no sobredimensionar una seguridad que el entorno técnico no puede sostener.
El contexto reciente ha acelerado estas recomendaciones
Esta semana se han conocido varios asesinatos, entre ellos uno pendiente de confirmación oficial en Sarriguren, y se han registrado también dos crímenes vicarios: el de una niña de 12 años en Xilxes y el de un niño de 10 en Arona.
De confirmarse el último caso, el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas desde 2003 ascendería a 1.353. Tras cerrar 2025 con 48 víctimas mortales, la cifra más baja de la serie, 2026 ha arrancado con uno de los peores comienzos.
Medidas de alejamiento
En apenas mes y medio, 6 menores han quedado huérfanos por feminicidios de sus madres, que elevan a 510 el total desde 2013 en las estadísticas oficiales para menores de edad. Estos datos refuerzan la idea de que las medidas de alejamiento requieren ajustes prácticos para que el riesgo evaluado se traduzca en protección efectiva.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha reconocido esta semana que a veces las evaluaciones de riesgo no se realizan con la profundidad necesaria y ha apostado por más contundencia una vez dictadas las órdenes de alejamiento. Los recursos de atención permanecen activos: el 016 y sus canales asociados prestan asistencia permanente, y en emergencias se puede acudir al 112 o a las fuerzas de seguridad, también mediante la aplicación AlertCops.



