Un grupo de profesores en huelga ha representado a mediodía, al aire libre en València, una de las clases que imparten habitualmente en sus centros. Lo han hecho en clave de parodia y como acción crítica para denunciar las condiciones en las que dicen que desarrollan cada día su labor docente en las aulas.
La protesta se ha llevado a cabo dentro del complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en una zona ajardinada presidida por el nombre de la ciudad en letras gigantes. En ese espacio han instalado lo que simulaba ser un aula: alrededor de una decena de ‘alumnos’ y su ‘profesora’ han colocado pupitres, sillas escolares y una pizarra, trasladando al exterior el mobiliario básico de cualquier clase.
Bajo un calor sofocante, con temperaturas que superan ampliamente los 30 grados, los organizadores han querido visualizar una de sus principales quejas: las altas temperaturas que, según denuncian, soportan sus alumnos en las aulas. Los profesores que asumían el papel de estudiantes han aparecido con mochilas escolares y chalecos con lemas como ‘profe en vaga‘ y ‘educació en perill‘, reforzando el mensaje de que consideran amenazada la calidad de la enseñanza. Sobre las mesas han desplegado libros, libretas y estuches, y así ha comenzado la particular ‘clase’.
La profesora que dirigía la escena ha ido explicando diferentes cuestiones ligadas a los motivos de la huelga indefinida que mantienen los docentes de los centros públicos de la Comunitat Valenciana, un paro que ya suma quince jornadas lectivas. A través de este formato de clase ficticia ha ido desgranando los argumentos que, según el colectivo, justifican la continuidad de la movilización y el mantenimiento de la protesta en el tiempo.
Reivindicaciones en primera persona
Tras la explicación inicial, los docentes que actuaban como alumnos han levantado la mano para pedir turno de palabra, imitando la dinámica de una clase real. Uno tras otro han tomado la palabra para exponer las reivindicaciones que, aseguran, sustentan la huelga, desde la denuncia de la sobrecarga de trabajo y la precariedad hasta el impacto que estas condiciones tendrían sobre la educación pública.
Al finalizar el ejercicio simbólico, todos los ‘alumnos’ han aplaudido a sus compañeros y han coreado consignas como ‘consellera dimissió‘ o ‘vergonya, vergonya‘. Los gritos se han mezclado con los ánimos del medio centenar de profesores en huelga que presenciaban la escenificación, reforzando el carácter colectivo de la protesta y su intención de hacer visible el malestar del profesorado.
La acción ha continuado por el jardín del viejo cauce del Turia, donde los participantes han marchado portando grandes pancartas. En ellas se podían leer mensajes como ‘Per la defensa de l’educació pública, inclusiva i de qualitat’ y ‘Perill, docent treballant en precari, disculpeu les molèsties, estem defensant l’educació pública i de qualitat en valencià’. Con estas consignas han querido subrayar que sus demandas no se limitan a mejoras laborales, sino que buscan, según sostienen, proteger una educación pública inclusiva, de calidad y en valenciano.



